La Universidad Abat Oliba CEU ha organizado un encuentro académico como cierre del curso pastoral 2017-2018. Una clausura que contó con el testimonio del sacerdote eritreo Mussie Zerain, Premio Mundo Negro a la Fraternidad en 2017 y nominado al Premio Nobel por la Paz en 2015. El acto contó con la asistencia del obispo auxiliar de Barcelona, Mons. Sergi Gordo, quien presidió la Eucaristía que tuvo lugar después de la intervención de Zerain.
Testigo por la paz
«Ser la voz de aquellos que no la tienen». Con esta intención se presentó el Mn. Mussie Zerain. Según explicó, llegó a Italia como inmigrante irregular y trabajó en Roma clandestinamente, ayudando aquellos que llegaban a Italia sin papeles. Ha colaborado en el salvamento de 200.000 inmigrantes durante los últimos años y, debido a esta tarea humanitaria y la «criminalización de la hospitalidad en Italia, se le abrió una investigación en Sicilia por tráfico de personas. Fundó la Agencia Habeshia de Cooperación al Desarrollo para ayudar des de Europa aquellos que huyen de su hogar.

Mussie denunció los motivos que llevan a los refugiados a huir de su país. La mayoría en gobiernos corruptos donde se vulneran sus derechos, situación que les impide ver un futuro en su vida. Una situación que los empuja a una odisea a través de territorios donde la dignidad y los Derechos Humanos son ignorados. Tal como argumentó, hay que conocer las motivaciones que llevan a las personas a huir, para entender porque arriesgan la vida «. Concretamente, explicó la situación que se padece en su lugar de origen, Eritrea, y la esclavitud que muchos sufren cuando caen en manos de organizaciones de tráfico de personas.
Según explicó, tampoco está garantizada la seguridad en aquellos que se establecen bajo el auspicio de las Naciones Unidas, ya que «muchos migrantes son secuestrados en campos de prófugos de la ONU», explicaba Mussie Zerain. «La seguridad se encomienda a los militares locales y éstos, en muchas ocasiones, son cómplices de las bandas de traficantes», denunció Zerain al referirse a la situación que se vivía en los campos del Sinaí. Un lugar donde estaba presente la tortura, la extorsión a los familiares o el tráfico de órganos.
Homilía Sergi
El obispo auxiliar de Barcelona, Mons. Sergi Gordo, invitó a los presentes a «mirar con los ojos de Jesús». A ver aquellos que sufren, con el amor de Cristo, «personas como nosotros, como los del testimonio del Mussie», dijo el obispo. En este sentido, indicó el papel de las instituciones cristianas, como la Univesidad Abad Oliva CEU, que «colaboran en el reencuentro de Jesús».
Respecto al cierre de curso de la facultad, el obispo remitió la felicitación de parte del cardenal Omella, por este año vivido. Hizo una acción de gracias e instó a los responsables del centro a mantener la esencia de la comunidad universitaria. Un lugar de encuentro que, tal como dijo: «impulsa a no dejarse llevar por la desilusión y permite abrir los ojos a la esperanza y no caer en fatalismos».
Los pilares universitarios
El obispo Sergi destacó tres puntos clave de las universidades, que aparecen en el nuevo Plan Pastoral Diocesano. Por un lado, la práctica del discernimiento, con conferencias como la del Mussié así como otras acciones que permiten «interrogarse a uno mismo sobre el que nos pide el Señor». «Hemos quedado abrumados ante lo que nos han expuesto Mussie – exponía el obispo-. «Planteémonos qué llamada se nos hace». «Nos posibilita ver lo que otros no han visto y ser la voz de aquellos que no tienen», dijo.
En segundo lugar, subrayó la universidad como «cultura de proximidad y de encuentro entre nosotros«. Para los alumnos que serán responsables de la sociedad, futuros profesionales con los colores del humanismo cristiano. «La facultad invita a la cultura diálogo y el reencuentro». Destacó, la universidad fundamental para la formación; no sólo técnica, sino también, entorno la enseñanza fraterna entre el cuerpo docente y estudiantil. «No a la cultura del gran vacío, i sí a la de la esperanza una de las grandes llamadas del Papa», dijo. «Que durante el verano, mantengamos estas consignas».