Ignacio Lupon: «Se requiere una acción más radical respecto a las personas más necesitadas»

El director de la Obra de Integración Social presenta su actividad centrada en ayudar a los jóvenes en situación de exclusión social y los drogodependientes.

Esta semana, entre los testimonios sobre el Plan Pastoral Diocesano ¡Salgamos!, en el eje de los pobres, destaca el de Ignacio Lupon. Se trata del director de la Obra de Integración Social, conocida por sus siglas como OBINSO, dedicada a velar y cuidar de jóvenes en situación de exclusión social, así como, de personas drogodependientes.

Antecedentes con Mn. Pere Cornelles

La acción social de OBINSO se inició hace más de cincuenta años. Nació gracias a la iniciativa de Mn. Pere Cornelles, quien ya desde el Seminario visitaba los presos y los acogía en casa cuando salían del centro penitenciario. Cuando fue destinado al barrio Baró de Viver, de Barcelona, ​​inició una tarea muy intensa para ayudar a las familias que se encontraban en situación más vulnerable y se rodeó de los grupos más marginales del barrio para poder echar una mano.

Ignacio Lupon, explica como Mn. Cornelles, en los años 60, viendo la situación que muchos jóvenes sufrían por las drogas, decide crear el primer piso para acogerlos y ayudarlos a salir adelante. «Fue una visión de futuro muy notable y puntera – explica Lupon-. En aquellos años, contrastaba con las instituciones de beneficencia del momento, donde había cientos de personas y el trato era muy distante », añade. A partir de entonces, muchos religiosos se agruparon, regentando pisos y sumándose a la causa, entre ellos el Padre Manel o Mn. Pere Olivelles.

Cambios en los servicios de atención

Hoy en día, el director de la Obra Social de Integración, explica que hay dos ramas de actuación. Por un lado, continúa la acción de acoger a los jóvenes en exclusión social, en tres pisos de acogida. 

En segundo lugar, destaca el servicio destinado a ayudar a personas con adicción. Este se lleva a cabo desde dos comunidades terapéuticas (Can Castells, en el término municipal de Esparreguera, y La Pineda) y un piso tutorizado. En estos centros centros ofrecen tareas de empleo, deporte, así como entretenimiento, de una manera personalizada. Por otra parte, la atención a los jóvenes se hace a partir de tres pisos.

Lupon explica cómo a lo largo de los años, se ha notado un cambio de perfiles. Entre estos los jóvenes, los cuales la mayoría son inmigrantes y presentan problemas de papeles y coberturas sociales. Por otra parte, expone como la edad de los drogodependientes ya no es tan baja, sino que el problema se ha cronificado a lo largo del tiempo, por lo que el perfil ya compran varias edades.

Satisfacción y compromiso

El director de OBINSO destaca la satisfacción de hacer lo que siempre he querido. «Estoy en el campo social desde que era joven – explica-. Me aporta ciertas preocupaciones porque siempre hay demandas que no podemos atender … Aún así, es muy satisfactorio ver a todos aquellos que antes sufrían vidas complicadas ahora con una vida plena e integrada».

Haciendo un llamado a la Iglesia, expone cómo es «adoptar una acción más radical respecto a las personas más necesitadas». También asegura que es necesario establecer «mayor cohesión organizacional» de manera que todas las iniciativas de este ámbito hagan una red para complementarse y crear sinergias mutuas, por una acción más eficaz», añade.

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