«Hoy las santas Juliana y Semproniana nos ayudan a alzar la mirada». Así lo ha destacado el obispo de Tortosa, Mons. Sergi Gordo, que ha presidido este lunes la misa de Las Santas de Mataró.
Durante la homilía, el prelado tortosino ha elogiado a las Santas de Mataró como unas «heroínas» que «dejaron que Dios fuera el centro de su vida». «Alzaron la mirada porque miraron a Cristo antes que a cualquier otra cosa. Descubrieron que había una esperanza más grande que el miedo, una libertad mayor que cualquier persecución y una vida más fuerte que la propia muerte. Su martirio no es el recuerdo de una tragedia. Es el testimonio de un amor que no se deja vencer», ha sentenciado.
El obispo de Tortosa ha señalado durante la predicación que «Las Santas nos recuerdan que la santidad no es una realidad lejana reservada a unos pocos». «La santidad consiste en dejar que Jesucristo transforme nuestra vida de cada día», ha subrayado.
Herencia viva de Mataró
El prelado tortosino se ha referido al «legado vivo» de Las Santas de Mataró en el municipio. «Las Santas no solo forman parte del pasado de Mataró; siguen construyendo su presente», ha afirmado.
Durante la homilía, ha recordado que «cuando una ciudad sabe conservar sus raíces sin quedarse anclada en la nostalgia, tiene futuro». En este sentido, ha defendido que «las raíces no sirven para mirar siempre hacia atrás», sino para que «el árbol pueda seguir dando fruto».
«La fe popular es un tesoro que debemos custodiar»
Por ello, el obispo Gordo ha reivindicado que «la fe popular es un tesoro que debemos custodiar, purificar siempre que sea necesario, pero sobre todo valorar». «Cuando la fe arraiga en un pueblo, acaba impregnando también su manera de celebrar, de cantar, de compartir y de transmitir la esperanza», ha manifestado.
Para concluir, ha apelado a la unión, la comunión y la fraternidad entre las personas, a pesar de las diferencias que puedan existir. Ha cerrado la homilía pidiendo a las santas Juliana y Semproniana que ayuden a Mataró a «mantener viva la fe, a amar la comunión y a caminar siempre con esperanza».
También ha pedido, recordando las palabras del Santo Padre, el papa León XIV, que «sepamos alzar la mirada, no para huir de los problemas del mundo, sino para afrontarlos con los ojos puestos en Cristo, que es nuestra esperanza y nuestra paz».
Entre las autoridades asistentes se encontraba el presidente del Parlament de Catalunya, Josep Rull.