Un público numeroso y variopinto, con una fuerte presencia latinoamericana, compartió un tiempo de música y oración con la voz y los comentarios de la conocida cantautora hermana Glenda. Un grupo de personas sin hogar le ofrecieron la imagen de Cristo durmiendo en un banco por no tener techo. Cantos como “Porque no tengo miedo”, “Nada es imposible para Dios” o “Tú mi alfarero” sonaron acompañados por los asistentes.
Jornada Mundial de los Pobres
También se resaltaron los tres verbos del mensaje del papa Francisco en la II Jornada Mundial de los Pobres: “gritar”, “responder” y “liberar”. Como nos dice el papa “Cuántos pobres están también hoy al borde del camino, como Bartimeo, buscando dar un sentido a su condición. Muchos se preguntan cómo han llegado hasta el fondo de este abismo y cómo poder salir de él. Esperan que alguien se les acerque y les diga: «Ánimo. Levántate, que te llama»”.
La Eucaristía
Tras el concierto se celebró la Eucaristía presidida por Mn Xavier Morlans con cantos de ambos compositores. En las peticiones la situación de Honduras y otros pueblos centroamericanos y las personas sin techo estuvieron especialmente presentes en las peticiones.
Al final en el claustro se prolongó la convivencia y la alegría recordando la convocatoria diocesana del próximo domingo día 18 de noviembre en la Catedral para celebrar juntos la Jornada Mundial de los Pobres.
Peio Sánchez