Fotografías: Catedral de Barcelona
Este jueves 13 de marzo han comenzado las predicaciones cuaresmales en la Catedral de Barcelona, que se llevarán a cabo dentro de la misa diaria de los jueves a las 19:15 h durante tres semanas. Este año, el ciclo de predicaciones está a cargo de Mn. Josep Ramon Pérez, canónigo y deán emérito, quien ha enmarcado su reflexión dentro del Año Jubilar de la Esperanza, con el título: «Signos de Esperanza».
«Tú eres mi hijo amado»
En esta primera predicación, Mn. Josep Ramon Pérez ha iniciado su discurso destacando la Cuaresma como un «tiempo fuerte» dentro de la liturgia, que nos invita a hacer un viaje interior, siguiendo el ejemplo de Jesús en el desierto. Ha recordado que el bautismo es el momento en que cada uno de nosotros escucha la voz de Dios diciendo: «Tú eres mi hijo amado». Esta afirmación, ha subrayado, debe llenar nuestro corazón y darnos fuerza para afrontar el camino espiritual que nos propone la Cuaresma.
Mn. Pérez ha puesto énfasis en la importancia de la oración y la escucha de la voz de Dios, planteando la pregunta fundamental: «¿Qué quieres de mí, Señor?». Ha señalado que vivimos en una sociedad muy comunicada, pero, al mismo tiempo, marcada por el «aislamiento», animando a redescubrir que somos amados por Dios y a construir lazos de fraternidad.
El camino hacia la santidad
«Estamos llamados a la santidad y todos necesitamos recorrer este camino a través de la oración, el ayuno y la caridad». El deán emérito de la Catedral ha reflexionado sobre la santidad, remarcando que, para alcanzarla, es necesario seguir el mismo camino que recorrió Jesús. También ha hecho referencia a las tentaciones que Jesús enfrentó en el desierto, subrayando que la primera respuesta ante ellas es la oración. En este sentido, ha insistido en que la oración «nos ayuda a mantener el diálogo personal con el Señor y a descubrir su amor».
«Yo no soy importante, lo importante es Dios», afirmó, destacando que el personalismo y el orgullo son obstáculos para el crecimiento espiritual y haciendo un llamado a la actitud humilde. Además, remarcó la importancia de la limosna, «no solo como un don económico, sino como un gesto de acompañamiento y ayuda a quienes sufren».
La perfecta alegría
Finalmente, Mn. Josep Ramon Pérez ha destacado que el camino de la Cuaresma nos conduce a la cruz, pero también a la resurrección y a la paz. Ha recordado las palabras de San Francisco de Asís sobre la «perfecta alegría»: encontrar paz y gozo en medio de las dificultades ofreciendo el sufrimiento al Señor.
Próximas predicaciones
Con esta primera predicación, la Catedral de Barcelona inicia un tiempo de reflexión y renovación espiritual que continuará en las próximas semanas, profundizando en los signos de esperanza que Dios nos ofrece. Las próximas predicaciones serán el 20 de marzo, Las obras de misericordia como signos de esperanza y el 27 de marzo, Los jóvenes y las personas mayores como signos de esperanza. Éstas se podrán seguir en directo a través de la página web del Arzobispado, el canal de YouTube de la Catedral y por Radio Estel.