La cripta de la basílica de la Sagrada Familia acogió la conmemoración de la solemnidad de la Encarnación del Señor en una ceremonia organizada por el Secretariado de Pastoral Familiar del arzobispado de Barcelona, en colaboración con diversas entidades a favor de la vida.
El acto comenzó con la intervención del presidente de la asociación Entidades por la Vida y de Apasionados por la Vida, Juan Marull, quien expuso la misión de la recién creada plataforma, destinada a unir esfuerzos en defensa de la vida humana desde la concepción hasta la muerte natural.
Orando por la vida
A continuación, se rezó el santo rosario, coordinado por la asociación Entidades por la Vida y con la participación de representantes de diversas organizaciones vinculadas a la defensa de la vida. Cada misterio fue dirigido por un miembro de una entidad comprometida con esta causa, entre ellas CSC-Corrent Social Cristià, Maternity, Deportistas por la Vida y la Familia y Llar de Maria. Durante la oración, el asesor de Entidades por la Vida, Mn. Xavier Sobrevía, y el colaborador de Llar de Maria, el padre Tomàs, estuvieron disponibles para administrar el sacramento de la confesión a los asistentes. Las letanías fueron dirigidas por Adalbert Marqués, de la asociación Médicos Cristianos, creando un ambiente de oración y recogimiento.
El momento central de la celebración fue la santa misa, presidida por Mons. David Abadías. En su homilía, el obispo subrayó la importancia de la Encarnación como el “sí” de María a la vida y animó a los fieles a continuar trabajando por una sociedad que acoja y valore toda vida humana, especialmente la más vulnerable.
Durante la liturgia, distintos miembros de organizaciones provida participaron activamente: Isabel de Puig (40 Días por la Vida) y Carles Andreu (Asociación Pro Vida) proclamaron las lecturas, mientras que Pau Wennberg (Fundación Pro Vida) se encargó de las oraciones. Un momento especialmente emotivo se vivió durante el ofertorio, cuando una madre de Llar de Maria, acompañada de sus dos hijos, entregó las ofrendas al obispo.
El acto finalizó en un clima de comunión, esperanza y compromiso, dejando en todos los presentes el deseo de seguir caminando juntos en defensa del don sagrado de la vida humana.
Fuente y fotos: Secretariado de pastoral familiar