Este 17 de enero ha hecho un año que la Iglesia Santa Ana abrió sus puertas a los sin techo con el objetivo de acogerlos y ayudarles a combatir el frío. Pasaron los meses y, bajo el nombre de Hospital de Campaña, la iniciativa que comenzó como un «caos» se ha ido consolidando y ahora cuenta ya con con comisiones y grupos que se encargan de las diferentes tareas. De combatir el frío ha pasado a combatir la soledad y, hoy en día, son más de 150 voluntarios que forman una familia, junto con el centenar de indigentes que pasan a diario y los promotores de la iniciativa, el rector, Mn. Peio Sánchez y la teresiana M. Victoria Molins.
Para celebrar este primer aniversario, se organizó una fiesta en la Iglesia Santa Ana, en el que voluntarios y acogidos disfrutaron de una merienda juntos y de diversos espectáculos. Entre las funciones programadas destacó la de Viqui Molins y otra hermana teresiana que despertaron todo de risas, ante su puesta en escena como payasas. Todo ello una festividad para romper con la soledad y disfrutar con la familia.
Del desconocido, a un familiar
«Al principio era un caos y en ese momento nunca habría imaginado que se hubieran hecho tantas cosas!», Exclama la teresiana recordando los inicios-. «Después de un año, si se ha llegado hasta aquí, es gracias a los voluntarios, al carisma tan fuerte de ayudar a los demás y, sobre todo, a Dios». Así lo explicaba Molins, que asegura que «lo más importante es ver como aquellos que acogieron, que empiezan a ser protagonistas de su propia vida».
Mn. Peio explica cómo, tras aquellos rostros al principio desconocidos, ahora hay una «persona con nombres y apellidos, una historia que hemos acompañado y mucho sufrimiento». Según el rector, «es el hecho de ser consciente de este padecimiento, lo que te empuja a continuar». «A menudo pensamos que sólo es necesario la alimentación o una cama, pero sobre todo, es importante el marco de relaciones que uno encuentra en un hogar, y que permite a aquel que está perdido recuperar unas relaciones de normalidad», añade.
En esta línea tanto Molins como Mn. Sánchez destacan como un elemento clave puede ser el hecho de celebrar tu cumpleaños, y por ello, mensualmente se hace una comida para felicitar a todos aquellos que cumplen años. También durante la celebración del primer aniversario del Hospital de Campaña hubo un momento para que todos aquellos que hacían años, tanto voluntarios como acogidos, soplaran las velas.
Mirando hacia el futuro
Como resultado de este primer año de trabajo, según explican Molins y Sánchez, se empieza a trabajar para una asociación de personas de la calle que dirigirán ellos mismos, bajo el nombre «Cercant un futur», que pretende ayudarles a «apoderarse y luchar por sus derechos «en las situaciones que lo requieran, explican.
También, como objetivos, además de mirar la posibilidad de abrir algunas noches y continuar extendiendo el voluntariado, se quiere extender y internacionalizar esta iniciativa. Según explica Mn. Peio está trabajando junto con el Padre Ángel, para crear una red de Hospitales de Campaña en todo el mundo.