Oeconomicae te pecuniariae quaestiones (accede aquí a su versión íntegra en español) cuestiona el modelo capitalista actual en que la actividad financiera ha quedado desvinculada de la economía real. La Santa Sede carga contra los excesos del capitalismo financiero que señala en gran medida como el responsable de la gran crisis que desde 2008 ha hecho temblar la economía mundial.
Se trata de un documento aprobado por el papa Francisco el pasado 6 de enero y que ha sido presentado esta semana en Ciudad del Vaticano por el prefecto del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, el cardenal Peter Turkson, y por el arzobispo titular de Thibica, prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, el mallorquín Luis F. Ladaria.
Acciones concretas al servicio de la economía real
Más allá del diagnóstico sobre la situación del sistema financiero, el documento también propone medidas como un impuesto mínimo sobre las operaciones en paraísos fiscales para resolver gran parte del problema del hambre en el mundo. Otra medida consiste en establecer comités éticos dentro de las entidades bancarias para poder reorientar la actividad de sus finanzas hacia su verdadero fin, que es el servicio a la economía real.
Según la Santa Sede, el bienestar de un país debería evaluarse con criterios mucho más amplios que el producto interior bruto (PIB). También rechaza la idea del beneficio como referencia única de la acción económica.
En relación a los estados, el documento vaticano propone sistemas fiscales más equitativos que combatan la evasión fiscal «de los más poderosos» y cumplan una función auténticamente redistributiva de la riqueza, frenando la brecha entre ricos y pobres «o entre los que acaparan los bienes y aquellos que viven de su trabajo».