El obispo auxiliar de Barcelona, Javier Vilanova Pellisa, animó a las entidades sociales canónicas a ser un testimonio vivo de la presencia de Cristo en el trabajo diario, y a que, aunque se quiera ser creativo, “por el camino no se olvide el origen ni la identidad cristiana”. Estas palabras iban dirigidas a los máximos representantes de la fundación Nen Déu, OBINSO, fundación OBA, fundación OSAS, Justícia i Pau, Mans Unides y Fundación Santa Creu i Sant Pau. Todos ellos se reunieron en la parroquia de Sant Pau del Camp el pasado 8 de mayo, en el marco de un encuentro para conocer los retos y realidades de cada institución. Una iniciativa promovida por la pastoral social para intentar acompañar a estas entidades en su día a día. En el acto organizado por Mn. Ángel Zambrana, director del Secretariado de Pastoral de Marginación, también estuvo presente Mn. Joan Costa, delegado de Pastoral Social de la archidiócesis de Barcelona.
Las entidades explicaron sus orígenes y los diversos proyectos que llevan a cabo (consultar el directorio de entidades de acción social de la diócesis de Barcelona en https://pastoralsocial.esglesia.barcelona), y a continuación el obispo Javier les agradeció la “increíble labor que hacéis, de forma humilde y constante, es un orgullo para la Iglesia de Barcelona”. Los retos que les propuso fueron: cómo cuidar la identidad cristiana, cómo trabajar juntos desde la sinodalidad, donde no llegan unos llegan los otros, el reto de encontrar nuevos voluntarios, y sobre todo no olvidar que “somos Iglesia, somos de Cristo, somos una familia”, haciéndose eco de las palabras del papa León, que próximamente realizará una visita apostólica a Barcelona. De la gran cantidad de actos que realizará el Pontífice, destaca el encuentro con las entidades sociales de la diócesis en la parroquia de Sant Agustí para conocer de primera mano testimonios de ayuda a las personas más vulnerables de nuestra sociedad y rezar todos juntos, el próximo 10 de junio.
En Sant Pau, la jornada continuó con una mesa redonda sobre cómo comunicar el carisma y el trabajo de las entidades con el reto de no diluir la identidad cristiana. Anna Roig, directora de comunicación y relaciones institucionales de la fundación Blanquerna, y Carles Rubio, diácono permanente y coordinador de las escuelas salesianas de toda España, fueron los ponentes.
Roig puso el énfasis en que la base de la comunicación externa es la interna: de qué forma se toman las decisiones, qué liderazgos hay, qué canales informativos internos se tienen, etc. La experta en relaciones institucionales destacó cómo “la comunicación crea la realidad, qué palabras usamos, si acogemos desde la esperanza, la alegría y el compromiso o desde la tristeza o el enfado”. La importancia de las palabras para usar “un lenguaje fiel a la identidad pero también hospitalario para acoger”. La coherencia comunicativa tiene una importancia fundamental, y “los demás la perciben, ¿somos realmente testigos del Evangelio en la forma en que actuamos? La credibilidad de una institución cuesta de construir y se rompe en un momento”, señaló Anna Roig.
Las palabras de Carles Rubio insistieron en no olvidar la identidad cristiana: “cuando los fundadores de los carismas dejan de tener presencia es cuando se percibe una debilidad en los liderazgos y en la forma de actuar. Nuestras identidades nacen de nuestra misión de Iglesia”. Los semáforos que deben alertar a las entidades sociales son: la desconexión de los valores fundacionales, la pérdida del sentido de pertenencia, cambios por factores externos (“¿la dependencia de fondos públicos debe alterar nuestra misión?”) y la descoordinación interna. Y para solucionarlo propone consultar la doctrina social de la Iglesia: cuidar el proyecto; promoción integral de los usuarios también espiritual; que los profesionales y voluntarios puedan ser testigos de Cristo y que la entidad les acompañe y ayude a crecer, importancia de encuentros y retiros. Según el diácono Rubio, para todo este acompañamiento hacen falta liderazgos coherentes, que tengan claros los valores fundacionales evangélicos.
Mucho por hablar, mucho por discernir, pero sobre todo los presidentes y directores de las siete entidades sociales canónicas se sintieron acompañados desde la Iglesia y pudieron conocerse más mientras tomaban un café y conversaban sobre sus proyectos, retos e inquietudes.
Glòria Carrizosa Servitje
Periodista voluntaria del Secretariado de Pastoral de Marginación