El cine espiritual de esta semana presenta el documental Rostros y lugares. Ha sido dirigido por la directora Agnes Varda, una de las prestigiosas dentro del cine francés de finales del 1950, movimiento conocido como la Nouvelle Vague. Este destaca principalemente por la libertad de expresión y la libertad técnica en el campo de producción fílmica. Varda refleja este estilo, tanto en la concepción del reportaje como en su creación.
Sinopsis
El documental muestra el desarrollo de un proyecto fotográfico sobre rostros. Se hace a partir de la colaboración entre la veterana directora Agnès Varda, y el artista urbano y fotógrafo, el JR. Ella, considerada «la abuela de la Nouvelle Vague«, contrasta con el joven francés, conocido por sus impactantes intervenciones gráficas en edificios, calles y tejados de todo el mundo. Ambos se embarcan en una aventura en la que captan rostros y lugares de Francia.
Contraste de generaciones
El crítico de cine espiritual, Mn. Peio Sánchez destaca la belleza de toda trama que muestra el documental, centrado en el proyecto de ambos artistas. También, hace énfasis en la interesante mezcla del proyecto, realizado por dos generaciones y dos maneras de interpretar la realidad. Muestra cómo están «los que se abren hacia el futuro y los que se cierran al pasado».
La película hace reflexionar cómo, detrás de cada rostro, cada persona es única. Tambien, muestra el esplendor de cada cara, con unas expresiones y una mirada diferente. Asimismo, este documental sirve un buen combinado de reacciones, desde humor, hasta ratos más tiernas o melancólicas. Como rasgo humanista, destaca el comentario de Manu Yañez, de Fotogramas, quien destaca la «dulzura de la película que anima a conservar la fe en el cine en tiempos de oscuridad».
Comentario Mn. Peio