Con motivo de la celebración de la Virgen de la Merced por primera vez en la historia, un grupo de mujeres presas saldrá de permiso para asistir a la eucaristía que tendrá lugar en la Basílica de la Merced, el día 24 a las 10.30 h.
Visibilizar el carismo mercedario y las mujeres presas
La Fundación Obra Mercedaria, que trabaja integralmente en el ámbito penitenciario y con las personas más vulnerables y rechazadas por la sociedad, ha tenido esta iniciativa con el propósito de por «dar protagonismo a las mujeres privadas de libertad» y tener presente «el carisma mercedario y visibilizar a estas mujeres presas». Así lo explica la directora de la fundación, Núria Ortín, quien asegura que «muy poca gente sabe que aparte de ser patrona de Barcelona, es también la patrona de los cautivos». Ortín recuerda que la Orden de la Merced, con más de 800 años de historia, nació precisamente con «la misión de liberar y dignificar al ser humano».
Con este propósito siete mujeres presas en Wad-Ras saldrán el día de la celebración de la Mercè, y podrán presenciar la misa, que presidirá el Arzobispo de Barcelona, Card. Juan José Omella. Por eso, la Basílica tendrá reservado un espacio preferente para visibilizar a las personas que acompaña a la Fundación, ya sean las que están encarceladas, así como, aquellas que han salido de la cárcel y son acogidas en los Hogares Mercedarios.
Ilusión y recibimiento de la iniciativa
Las mujeres presas que asistirán a la misa de Mercè recibieron la iniciativa con los brazos abiertos. De hecho, alguna de ellas podrá participar en la celebración de la liturgia leyendo alguna de las lecturas. «Ellas están muy ilusionadas de poder formar parte de la misa institucional, – explica Ortín- de tener reservado un espacio preferente y de subir al camarín a ver a la Virgen María».
El proceso para realizar esta salida de prisión ha tenido que seguir todo un protocolo establecido por los centros penitenciarios. Tal y como explica la directora de la Fundación, tuvieron que ponerse en contacto con el educador social que organiza las salidas programadas en WadRas para explicar en qué consistiría el permiso para que posteriormente se valorara la propuesta a nivel interno. «Son los propios profesionales los que eligen a las internas que pueden salir, y éstas deben cumplir ciertos requisitos: buena conducta, estar en situación de permisos, etc. Luego debe ponerse en marcha la logística de horarios, programa, acompañantes…», explica Núria Ortin.
El día 24 serán dos personas de la misma Fundación Obra Mercedària, entre ellas la presidenta, las que irán con la furgoneta a buscar a las mujeres presas en Wad-Ras y después de la eucaristía las acompañarán de regreso al centro penitenciario. Gracias a esta iniciativa, este año la Mercè será una fiesta especial, no sólo por la ciudadanía de Barcelona, sino también, por este pequeño grupo de mujeres de Wad-Ras. «Un único segundo de libertad es un regalo para cualquier persona privada de libertad», añade la directora de la Fundació Obra Mercedària.