Fotografías: Catedral de Barcelona
Secretariado pastoral del tráfico, bomberos y cuerpos de seguridad ha celebrado en la Catedral de Barcelona la misa en honor a los Cuerpos de Seguridad fallecidos. El obispo auxiliar de Barcelona, Mons. Javier Vilanova Pellisa, presidió la celebración, en la que pidió especialmente actuar con tres «virtudes imprescindibles»: la fe, la esperanza y el amor.
Un año más, familiares, compañeros y amigos de los difuntos miembros de los cuerpos de Bomberos de Barcelona, de la Agentes Forestales, de la Guardia Urbana y de los Mossos d’Esquadra, así como de las víctimas de tráfico, se reunieron en la catedral para recordarlos y para orar por ellos. Una celebración en la que cada año hay más gente, tal y como destaca el director del secretariado, Francesc Torner. «Cada año percibimos desde el Secretariado que se involucra a mucha más gente, llamados por la necesidad de rezar por aquellos que han traspasado», explica. Según destaca Torner, «es importante que la Iglesia motive a la oración por los difuntos y recuerde que la muerte es parte de la vida».
La plenitud de la muerte
En el momento de la homilía el obispo remarcó este «signo de cariño y amistad hacia los hermanos difuntos, que perdura ante el tiempo y el traspaso de la muerte». Hizo hincapié en la fe la esperanza y el amor, tres virtudes imprescindibles que deben acompañarnos a lo largo de la vida terrenal.
Mundos. Vilanova recordó que la muerte «es una realidad que sobrepasa la vida», y que pese a ser un tema que a veces suscita al silencio ya no hablar de ello, cabe pensar que «la muerte llegará a todos, pero cuando llega deja de existir porque existe un paso inmediato hacia una vida plena».Ante esta realidad, invitó a «vivir, no del miedo a un final, sino en la alegría de un final para vivir un inicio en la eternidad»
Vivir con esperanza
Exhortó a unirse a la alegría del Año Jubilar a la que nos invita el Papa cada 25 años. «Un tiempo de acción de gracias, de gozo y de renovar fuerzas para vivir que este año se nos pide que seamos peregrinos de la esperanza». En este sentido, animó a «ser positivo», al «no perder la esperanza», y pensar que «lo que nos espera será mejor que la vida, como lo es la eternidad y la plenitud».
Finalmente, el obispo Javier instó a los fieles a vivir la vida profesando el amor a los hermanos, tal como esta celebración en la que todos se unían por el cariño a los hermanos difuntos.
Asistentes a la celebración
Celebrando con el obispo destacaba el Delegado de la Delegación de Pastoral Social y Caritativa Mn. Juan Costa. También, como representantes del Arzobispado destacaban sentados entre los fieles el director del Secretariado de Tanatorios, Alfons Sagalés, y la directora del Secretariado de Ecumenismo, Montserrat Puigdellívol.
Entre las autoridades civiles asistieron: Núria Parlón, Consejera de interior y Seguridad Publica; Maite Casado, Secretaria General de Justicia y Calidad Democrática; Miquel Esquius, Comisario jefe Mossos d’Esquadra; Antoni Mur, Inspector jefe del Cuerpo de Agentes Rurales; Juan José Vilanova, Intendente Mayor de la Guardia Urbana; y Albert Ventosa, Jefe de la División de Operaciones e Intervención del servicio de prevención de incendios y salvamento.