San Pedro Claver, sacerdote
San Pedro Claver, presbítero
Pedro nace en 1580 en Verdú (Lérida). Su padre, también Pedro, es un modesto propietario de viña y olivos; a los trece años se quedará huérfano de su madre, Ana. A los 16 lo encontramos estudiando con los jesuitas en Barcelona, colaborando con los esclavos en el puerto. El santo portero jesuita de Mallorca, Alonso Rodríguez, le animará a dedicar su vida como “siervo de los negros”, en Cartagena de Indias (Colombia). El papa León XIII lo proclamó “patrón de las misiones entre las poblaciones negras” (Colecta de la misa).
- San Pedro Claver, presbítero de la Compañía de Jesús, que en Nueva Cartagena, ciudad de Colombia, durante más de cuarenta años consumió su vida con admirable abnegación y eximia caridad para con los esclavos negros, bautizando con su propia mano a casi trescientos mil de ellos (1654).
- En Roma, en el cementerio «ad Duas Lauros», de la vía Labicana, san Gorgonio, mártir (post 203).
- En el territorio de Sabina, a treinta miliarios de la ciudad de Roma, san Jacinto, mártir (s. inc.).
- En el monasterio de Clonmacnoise, a orillas del río Shannon, en Hibernia, san Ciarano (o bien Querano o Kiriano), presbítero y abad, fundador de dicho cenobio (s. VI).
- En Castilla la Nueva, beata Toribia, llamada María de la Cabeza, esposa de san Isidro labrador, con quien llevó vida humilde y hacendosa (s. XII).
- En York, en Inglaterra, beato Jorge Douglas, presbítero y mártir, oriundo de Escocia, maestro de escuela y ordenado sacerdote en París, que, siendo reina Isabel I, sufrió el patíbulo por persuadir a otros a abrazar la fe católica, emigrando así vencedor al cielo (1587).
- En Münster, en Alemania, beata María Eutimia (Emma) Üffing, virgen, de la Congregación de las Hermanas de la Compasión, que pasó su vida sirviendo a los enfermos, mostrando su eximia piedad, su benignidad y su olvido de sí misma (1855).
- En la ciudad de Gramat, en la región de Cahors, en Francia, beato Pedro Bonhomme, presbítero, que se distinguió por las misiones populares y la evangelización de los campesinos, fundando la Congregación de las Hermanas de Nuestra Señora del Monte Calvario, para cuidar a jóvenes, enfermos y necesitados (1861).
- En Port Louis, de la isla Mauricio, en el Océano Indico, beato Jacobo Desiderio Laval, presbítero, que después de ejercer algunos años de médico, ingresó como misionero en la Congregación del Espíritu Santo, llevando a negros esclavos a la libertad de hijos de Dios (1864).
- En Bilbao, ciudad del País Vasco, beato Francisco Gárate Aranguren, religioso de la Compañía de Jesús, que se santificó practicando la humildad en el ejercicio de portero durante cuarenta y dos años (1929).







