San Pedro Poveda e Inocencio de la Inmaculada, presbíteros, y compañeros mártires
Entre los centenares de mártires de la persecución religiosa de los años treinta del siglo XX en España (1934 y 1936-1937) se encuentra el andaluz Pedro Poveda y el gallego Inocencio de la Inmaculada.
Pedro Poveda nació en Linares (Jaén) en 1874 y fue ordenado sacerdote en 1897 en Guadix. Promovió escuelas en los barrios de cuevas de la ciudad y más adelante inició la tarea de crear academias para la formación cristiana del profesorado y Centros Pedagógicos que cristalizaron en la Institución Teresiana (1911).
Inocencio de la Inmaculada nació en Valle de Oro (Lugo) en 1887, y se ordenó sacerdote en 1913. Después de varias tareas docentes y pastorales, durante la Revolución socialista de Asturias fue fusilado junto con ocho Hermanos de la Salle el 9 de octubre de 1934.
- En Padua, de la región de Venecia, san Prosdócimo, a quien se tiene por el primer obispo de esta Iglesia (100).
- En Neocesarea, del Ponto, san Atenodoro, obispo, hermano de san Gregorio Taumaturgo, que fue tan aventajado en las letras divinas, que, pese a su juventud, se le consideró digno de ejercer el ministerio episcopal (c. 304).
- En Albi, de Aquitania, conmemoración de san Amaranto, mártir (s. III/ IV).
- En Melitene, de Armenia, san Hierón y sus numerosos compañeros (300).
- En Perugia, de la Umbría, san Herculano, obispo y mártir, que, por orden de Totila, rey de los godos, fue decapitado (594).
- En Tours, de Neustria, san Baldo, obispo, que distribuyó en limosnas para los pobres el dinero que le había dejado su predecesor (c. 552).
- En el lugar después llamado Congresbury, en Inglaterra, san Cungaro, abad, bretón de origen, con cuyo nombre se honran muchas poblaciones e iglesias (s. VI).
- En Estrasburgo, de Burgundia, conmemoración de san Florencio, obispo, sucesor de san Arbogasto (693).
- En Echternach, de Austrasia, sepultura de san Wilibordo, inglés de nacimiento, que ordenado obispo de Utrech por el papa san Sergio I, predicó el Evangelio en Frisia y en Dinamarca, y fundó sedes episcopales y monasterios hasta que, agobiado de trabajo y gastado por la edad, se durmió en el Señor dentro de los muros de un monasterio por él levantado (739).
- En el monte Galesio, cercano a Éfeso, en Asia, san Lázaro, estilita, que en diversos lugares vivió muchos años sobre una columna, cargado además de hierros y cadenas, y contento, con sólo pan y agua, con esta forma de vida tan austera, atrajo a muchos fieles (1054).
- En Colonia, de Lotaringia, en Germania, san Engelberto, obispo, que por defender la justicia y libertad de la Iglesia, yendo de camino fue asaltado por unos sicarios, que le hirieron hasta causarle la muerte (1225).
- En la aldea de Pofi, en el Lacio, beato Antonio Baldinucci, presbítero de la Compañía de Jesús, totalmente dedicado a la predicación de misiones populares (1717).
- En la ciudad de Ket Cho, en Tonquín, santos Jacinto Castañeda y Vicente Lê Quang Liêm, presbíteros de la Orden de Predicadores y mártires, que coronaron los trabajos evangélicos con el derramamiento de su sangre en tiempo del reinado de Trinh Sâm (1773).
- En Zunyi, provincia de Guizhou, en China, san Pedro Wu Guosheng, catequista y mártir, que fue estrangulado por su fidelidad a Cristo (1814).
- En Cremona, de Italia, beato Vicente Grossi, presbítero, que, dedicado al ministerio parroquial, fundó el Instituto de Hijas del Oratorio (1917).







