6 DE MAYO

Santo Domingo Savio, adolescente

Santo Domingo Savio, adolescente

En el santoral también encontramos santos de 15 años. Como este hijo de un herrero y una modista de un pueblo cercano de Turín. Domingo Savio fue desde pequeño un niño muy piadoso: cuando celebró la primera comunión formuló el propósito de morir antes que pecar. En 1853, a los once años, su párroco le hizo conocer a Juan Bosco, y al año siguiente entró en el “oratorio» de Turín. Desde entonces, Juan Bosco lo guiará en el camino de una santidad sencilla, hecha de oración, estudio, alegría y servicio a los demás, que vivirá intensamente en el poco tiempo que le quedó de vida: morirá el 9 de marzo de 1857. Beatificado el 5 de marzo de 1950, fue canonizado el 12 de junio de 1954.

  1. Conmemoración de san Lucio de Cirene, a quien el libro de los Hechos de los Apóstoles nombra entre los profetas y doctores de la Iglesia de Antioquía (s. I).
  2. En Lambesa, de Numidia (hoy Argelia), santos mártires Mariano, lector, y Jacobo, diácono. El primero de ellos, después de haber superado con anterioridad por su fe en Cristo diversas pruebas en la persecución desencadenada por Decio, fue detenido de nuevo junto con su querido compañero, y ambos, al cabo de soportar crueles suplicios, confortados con la gracia de Dios fueron muertos a espada en compañía de otros muchos (c. 259).
  3. En Milán, de la Liguria (hoy Italia), san Venerio, obispo, discípulo y diácono de san Ambrosio, que acudió en ayuda de los obispos africanos enviándoles clérigos y favoreció a san Juan Crisóstomo en su destierro (409).
  4. En Roma, santa Benita, virgen y monja romana, de la cual san Gregorio I Magno cuenta que descansó en el Señor, tal como ella misma había pedido con insistencia, a los treinta días de la muerte de santa Gala, quien la amaba de una manera especial por encima de las demás (s. VI).
  5. En Lindisfarne, de Northumbria, en Inglaterra, san Eadberto, obispo, sucesor de san Cutberto, que brilló por su conocimiento de las Escrituras, por su observancia de los preceptos divinos y especialmente por sus generosas limosnas (698).
  6. En Montepulciano, en la Toscana, beato Bartolomé Pucci-Franceschi, presbítero de la Orden de los Hermanos Menores, quien, impulsado por su amor a Dios, dejó a su mujer, a sus hijos y riquezas, haciéndose pobre de Cristo (1330).
  7. En Londres, en Inglaterra, beatos Eduardo Jones y Antonio Middleton, presbíteros y mártires, los cuales, durante el reinado de Isabel I, por su condición de sacerdotes fueron ahorcados y descuartizados ante su propia casa (1590).
  8. En Quebec, en el dominio de Canadá, beato Francisco de Montmorency-Laval, obispo, quien estableció su sede episcopal en aquella ciudad y desde allí, durante casi cincuenta años, se dedicó con todas sus fuerzas a confirmar y acrecentar la Iglesia en aquella vasta región de América del Norte, llegando incluso hasta el golfo de México (1708).
  9. En El Cairo, en Egipto, beata María Catalina Troiani, virgen de la Tercera Orden de San Francisco, que desde Italia fue enviada a Egipto, en donde fundó una nueva familia de Hermanas Franciscanas Misioneras (1887).
  10. En Roma, beata Ana Rosa Gattorno, religiosa, que era madre de familia, pero, al quedar viuda, lo dejó todo y se entregó totalmente a Dios y al prójimo, fundando las Hijas de Santa Ana, Madre de María Inmaculada, brillando por la gran labor que realizó en favor de los enfermos, los débiles y los niños desamparados, en cuyo rostro contemplaba a Cristo pobre (1900).
  11. Cerca de Munich, de Baviera, en Alemania, beatos Enrique Kaczorowski y Casimiro Gostynski, presbíteros y mártires, que en la invasión de Polonia fueron hechos prisioneros por los perseguidores de la dignidad humana y conducidos al campo de concentración de Dachau, donde, por su fe en Cristo, exhalaron el último suspiro en las cámaras de gas (1942).

Nieblas en marzo, aguas en mayo

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