5 DE FEBRERO

Santa Ágata

Ágata («la buena»), la santa de Catania, donde sufrió el martirio en tiempos del emperador Diocleciano (250), ha sido venerada desde el siglo VI en Milán, Roma y Ravenna en este día 5 de febrero, y también en Oriente. Si bien las actas de su martirio son tardías y apócrifas, las noticias de su culto son muy antiguas. Todavía hoy en día, en algunos lugares rurales de Cataluña y de fuera, se celebra con fuerte solemnidad, sobre todo entre las mujeres, ya que según la tradición, en su martirio, le arrancaron los pechos. El pueblo la tenía por abogada de las mujeres en general y muy especialmente de las que tenían hijos. Cada día debería ser Santa Ágata: un día de respeto, amor, merecimiento, deferencia, consideración… hacia la mujer.

► En el antiguo Palacio Real, en Barcelona, ​​está la capilla de Santa Ágata. Iniciada por Jaime II de Aragón en 1316, fue Martí I el Humano (1409-10) quien hizo donación de una reliquia de la santa: la piedra sobre la que habría sufrido el martirio, aunque manchada de sangre, según la voz popular. Dedicada en un inicio a Santa María, en 1601 el papa Clemente VIII permitió, en una bula, el cambio de advocación, dado que custodiaba la reliquia. En 1835 la capilla fue desamortizada y convertida en diversos usos. En 1856 se inició una restauración dirigida por Elies Rogent.