30 DE ENERO

Santa Martina, virgen y mártir

Santa Martina, virgen y mártir.

► La historia: El papa Dono I le dedicó una basílica en el Foro Romano en 677, y hay constancia de que en los siglos siguientes continuaba el culto a la santa en la basílica. Sus reliquias fueron descubiertas el 25 de octubre de 1634 en una cripta de una antigua iglesia dedicada a la santa, cerca de la prisión de Mamertina. El papa Urbano VIII (1623-1644) restauró la iglesia y compuso los himnos que se cantan en la liturgia de la noble mártir cada 30 de enero.

► La «passio»: Mucho después, se destaca su valentía «luchadora» (Martina = de Marte, el dios de la guerra) y su fe decidida. Hija de un cónsul romano, es introducida a la fuerza en el templo de Apolo (230), se niega a ofrecer sacrificios a los ídolos, haciendo la señal de la cruz la estatua del dios pagano cae al suelo y el templo se derrumba (matando evidentemente a los sacerdotes paganos). Y entonces sufre todo tipo de suplicios que serán neutralizados por la acción de Dios (siguiendo el esquema común de otros mártires): flagelada, desgarrada con ganchos de hierro, expuesta a las fieras del anfiteatro -el león que debía devorarla se echó a sus pies como un perro faldero- fue condenada a la hoguera, pero en el momento de la ejecución se desató una tormenta y la lluvia apagó el fuego. Finalmente fue decapitada. De sus heridas, en lugar de sangre brotaba leche.

A ejemplo de Martina, en la vida debemos ‘luchar’ como si todo dependiera de nosotros, sabiendo, en última instancia, que todo depende de Dios.

  1. San Matías, obispo, que, tras soportar muchas contradicciones por Cristo, descansó en paz. En Jerusalén (s. II).
  2. San Barsimeo, obispo, que en tiempos del emperador Decio fue azotado por su fe en Cristo, pero terminada la persecución y liberado de la cárcel, dedicó el resto de su vida a gobernar con total entrega la Iglesia que tenía encomendada. En Edessa, Osroene (ahora Turquía) (s. III).
  3. Conmemoración de santa Martina, a quien el papa Donus dedicó una basílica a su nombre en el foro romano. En Roma (677).
  4. Santa Batilda, que, siendo reina, fundó un cenobio bajo la Regla de san Benito, al estilo del monasterio de Luxeuil, y, a la muerte de su esposo Clodovoz II, gobernó el reino de los francos. Cuando su hijo asumió el poder, se retiró al citado monasterio y vivió hasta el final de sus días observando la Regla. En el monasterio de Chelles, en el territorio de París, en la Galia (ahora Francia) (680).
  5. Santa Aldegunda, abadesa, en tiempos del rey Dagobert. En el monasterio de Maubeuge, en Neustria (ahora Francia) (c. 684).
  6. San Armentario, obispo, que colocó solemnemente en la basílica de San Pedro in Casio Aureo el cuerpo de san Agustín, trasladado por el rey Liutprand. En la ciudad de Pavía, en Lombardía (ahora Italia) (d. 731).
  7. Pasión de san Teófilo, llamado el Joven, mártir, que, siendo prefecto de la armada cristiana, fue capturado en Chipre y conducido a la presencia de Harun ar-Rashid, califa supremo de los sarracenos, y dado que ni las amenazas ni las promesas pudieron hacerle apostatar de Cristo, fue herido de muerte con la espada (792).
  8. San Adelelmo (Lesmes), abad, que convirtió en monasterio a la capilla de San Juan y al hospital de pobres contiguo. En la ciudad de Burgos (Castilla y León) (1097).
  9. Tráfico del beato Francisco Taylor, mártir, quien, siendo padre de familia, pasó siete años en prisión por razón de su fe católica, y tras soportar tribulaciones y vejez, acabó su martirio bajo el reinado de Jaime I .En Dublín, ciudad de Irlanda (1584).
  10. Santa Jacinta Mariscotti, virgen, de la Tercera Orden Regular de San Francisco, la cual, tras perder quince años entregada a vanos deleites, abrazó con ardor la conversión y promovió confraternidades para consolar a las personas mayores, fomentando el culto a la Eucaristía . En la ciudad de Viterbo, en el Lacio (ahora Italia) (1640).
  11. Beato Sebastián Valfré, sacerdote de la Congregación del Oratorio, que con su entrega desinteresada ayudó a pobres, enfermos y encarcelados, y condujo a muchos hacia Cristo con su amistad y su eximía caridad. En Turín, ciudad de Piamonte, Italia (1710).
  12. San Pablo Ho Hyob, mártir, que, siendo soldado, fue encarcelado por confesarse cristiano y, sometido a tormento, sus fuerzas cedieron y pareció retractarse, pero, arrepentido, él mismo se presentó ante el juez confirmando su fe en Cristo, por lo que, encarcelado de nuevo, después de mucho tiempo murió a consecuencia de los golpes recibidos. En la ciudad de Seúl, Corea (1840).
  13. Santo Tomás Khuong, sacerdote y mártir, que en la persecución del emperador Tu-Duc confesó con gran fuerza de ánimo que era cristiano y, encarcelado, arrodillado ante la cruz fue decapitado con un hacha. En Tonkín (ahora Vietnam del Norte) (1860).
  14. San David Galván, sacerdote y mártir, que durante la persecución mexicana obtuvo la corona del martirio defendiendo la santidad del matrimonio, siendo fusilado por un soldado, sin previo juicio. En la ciudad de Guadalajara, México (1915).
  15. San Muciano Maria Viaux, de los Hermanos de las Escuelas Cristianas, que dedicó toda su vida con constancia y generosidad a la formación de los jóvenes. En Malonne, Bélgica (1917).
  16. Beato Columba Marmión, quien, nacido en Irlanda y ordenado sacerdote, llegó a ser abad de aquel monasterio benedictino, donde se distinguió como padre del cenobio, guía de almas en el camino de la santidad y por su riqueza en doctrina espiritual y elocuencia. En el monasterio de san Benito de Maredsous, Bélgica (1923).
  17. Beata Carmela García Moyón, mártir, maestra de la doctrina cristiana, que durante la cruel persecución religiosa fue violada y remada viva por su fe en Cristo. En la villa de Torrent (comarca valenciana de Horta Oest) (1937).
  18. Beato Segismundo Pisarski, sacerdote y mártir, que durante la guerra, por no renunciar a su fe ante los perseguidores, fue fusilado junto a su parroquia. En la ciudad de Gdeszyn, Polonia (1943).

Por enero florece el romero.

Por enero florece el romero.