San Saturnino de Cartago, mártir
San Saturnino de Cartago, mártir
«En Toulouse, en la Galia Narbonesa, actual Francia, conmemoración de san Saturnino, obispo y mártir, que, según la tradición, en tiempo del mismo Decio fue detenido por los paganos en el capitolio de esta ciudad, y arrastrado por las escaleras desde arriba del edificio, hasta que, destrozados la cabeza y el cuerpo, libró su alma a Cristo» Con estas palabras anuncia el Martirologio Romano actual el recuerdo del cartaginés san Saturnino (“del dios Saturno”), venerado como el primer obispo de Toulouse de Languedoc, que fue martirizado, según la tradición, un 29 de noviembre alrededor del año 250. Su cuerpo fue sepultado en la Vía Salaria en el cementerio de Trasona. El santo llegó a ser muy popular en Catalunya y en todo el norte de la península ibérica.
Después de la Hora menor (Nona) se termina el Tiempo durante el año y con las Primeras Vísperas empieza el Tiempo de Adviento.
- En Roma, en el cementerio de Trasón, en la vía Salaria Nueva, san Saturnino de Cartago, mártir, quien, según refiere el papa san Dámaso, bajo el emperador Decio, por confesar a Cristo, en su misma patria fue atormentado en el potro y, expatriado a Roma, después de superar otros atroces tormentos, convirtió a la fe al tirano Graciano y alcanzó, decapitado, la corona del martirio (257).
- En Toulouse, de la Galia Narbonense, conmemoración de san Saturnino, obispo y mártir que, según la tradición, en tiempo del mismo Decio fue detenido por los paganos en el Capitolio de esta ciudad y arrastrando por las escaleras desde lo alto del edificio, hasta que, destrozados la cabeza y el cuerpo, entregó su alma a Cristo (c. 250).
- En Ancira, de Galacia, san Filomeno, mártir, que en la persecución bajo el emperador Aureliano, y siendo prefecto Félix, después de arrojarlo al fuego le acribillaron manos, pies y cabeza con clavos y así consumó su martirio, según se refiere (s. III).
- En Todi, de la Umbría, santa Iluminada, virgen (320).
- En Sarug de Batnan, de Osrhoene, en Mesopotamia, san Jacobo, obispo, que ilustró con su fe purísima a esta Iglesia por medio de sus sermones, homilías y traducciones, y es reconocido por los sirios como doctor y columna de la Iglesia, junto con san Efrem, (521).
- En Daventer, de Frisia, traslación de san Radbodo, obispo de Utrech, pastor docto y prudente, que murió visitando a los campesinos (918).
- En York, en Inglaterra, beato Eduardo Burden, presbítero y mártir, que, habiendo estudiado en el Colegio de los Ingleses en Reims, ya ordenado presbítero, por regresar a los dominios de la reina Isabel I, fue condenado al patíbulo ante una turba enfurecida (1588).
- En York, en Inglaterra, beatos Jorge Errington, Guillermo Gigson y Guillermo Knight, mártires y sacerdotes, que, vigilados como proscritos por el mero hecho de ser presbíteros, fueron martirizados cruelmente (1596).
- En la isla de Sumatra llamada Aceh, beatos mártires Dionisio de la Natividad (Pedro) Berthelot, presbítero, y Redento de la Cruz (Tomás) Rodríguez, religiosos de la Orden de los Carmelitas Descalzos, a quienes los mahometanos sometieron a esclavitud y, finalmente, llevaron a la orilla del mar para acabar asaetándolos y decapitándolos (1638).
- En Luceria, de la Apulia, san Francisco Antonio Fasani, presbítero de la Orden de los Hermanos Menores Conventuales, varón de exquisita doctrina, sumamente fundamentado en la escuela de la predicación y de la penitencia, el cual sirvió hasta tal punto a los pobres y necesitados, que nunca dudó en despojarse incluso de sus vestidos para cubrir al mendigo, ofreciendo a todo el mundo ayuda cristiana (1742).
- En el lugar llamado El Saler, cerca de Valencia, beato Alfredo Simón Colomina, presbítero, de la Compañía de Jesús y mártir, quien, en la persecución contra la Iglesia, confirmó con su sangre su fidelidad al Señor (1936).







