San Josafat, obispo y mártir
San Josafat, obispo y mártir
Nacido de familia ortodoxa (1580), se adhirió a la Iglesia ucraniana unida a Roma. Monje basiliano y obispo de Pólozk (Bielorrusia), durante una visita pastoral sufrió martirio (1623). Su cuerpo fue arrojado al río Dvina. Recuperados sus restos, son venerados hoy en la basílica vaticana bajo el altar de san Basilio. Es el gran apóstol de la unidad entre la Iglesia católica y la ortodoxa.
- Memoria de san Josafat (Juan) Kuncewicz, obispo de Polotsk, en Rutenia, y mártir, que con ardor incesante impulsó a su pueblo hacia la unidad católica, cultivó con piadoso amor el rito bizantino-eslavo en Witebsk, en Bielorusia, entonces bajo la jurisdicción de Polonia, y cruelmente perseguido por una chusma enemiga, murió por la unidad de la Iglesia y la defensa de la verdad católica (1623).
- En Ancira, de Galacia, san Nilo abad, que, tenido por discípulo de san Juan Crisóstomo, estuvo al frente de su monasterio mucho tiempo y difundió en sus escritos la doctrina ascética (340).
- En la isla de Maleo, en Escocia, san Macario, obispo, oriundo de Irlanda, al que se le considera discípulo de san Columba y fundador de esta Iglesia (s. VI)
- En Vienne, de Burgundia, san Hesiquio, obispo, que fue promovido desde la dignidad de senador a la episcopal. Sus hijos fueron san Apolinar, obispo de la Iglesia de Balance, y Avito, que le sucedió en la sede de Vienne (552).
- En los montes de la región de la Cogolla, no lejos de la ciudad de Logroño, san Emiliano o Millán, presbítero, que, después de llevar vida eremítica y clerical, abrazó la monástica y se hizo famoso por su generosidad para con los pobres y el don de profecía (574).
- En Colonia, de Austrasia, san Cuniberto, obispo, que, después de las invasiones de los bárbaros, renovó en la ciudad y en todos los pueblos la vida de la Iglesia y la piedad de los fieles (663).
- En Daventer, de Frisia, san Labuino, presbítero y monje procedente de Inglaterra, que se dedicó a procurar la paz y salvación de Cristo a todos los habitantes de la región (650)
- En Kasimierz, junto al río Warta, en Polonia, santos Benito, Juan, Mateo e Isaac, mártires, que, enviados a propagar la fe en tierras de aquel país, fueron degollados una noche por los ladrones. Con ellos se conmemora también a Cristiano, su criado, ahorcado en los aledaños de la capilla (1005).
- En Pisa, de la Toscana, beato Juan Cini, apellidado “de Paz”, que pasó del servicio militar al servicio de Dios en la Tercera Orden de San Francisco (1335).
- En Alcalá de Henares, san Diego, religioso de la Orden de los Hermanos Menores, que se distinguió tanto en las islas Canarias como en la iglesia de Santa María de Araceli, en Roma, por su humildad y caridad en el cuidado de los enfermos (1463).
- En la ciudad de Tulimán, en México, san Margarito Flores, presbítero y mártir, que, en la gran persecución contra la Iglesia, por ser sacerdote fue encarcelado y fusilado, obteniendo así la gloria del martirio (1927).
- En la villa Alcudia de Carlet, en la región de Valencia, beato José Medes Ferris, mártir, que durante la persecución contra la fe, por su valiente fidelidad, el Señor le concedió el premio eterno 1936).







