10 DE OCTUBRE

Santo Tomás de Villanueva, obispo

Religioso agustino, aceptó por obediencia ser obispo de Valencia para llevar a cabo su ideal: «El buen pastor tiene que tener estas cuatro condiciones: el amor, la vigilancia, la doctrina y la santidad. Siempre, pero, serán las obras las que descubrirán que un buen pastor tiene las condiciones indispensables» (Sermón). Y lo llevó a cabo: era conocido cómo “Tomàs el Limosnero”; murió (1555) sin nada, porque lo había dado todo. Hijo de Fuenllana (Ciudad Real), primero fue profesor en la universidad de Alcalá y después en la de Salamanca.
En octubre, agua del diez al veinte para todo es conveniente
En octubre, agua del diez al veinte para todo es conveniente