En el seguimiento que se lleva a cabo de la cúpula de la iglesia de Sant Andreu de Palomar desde que se terminó su restauración ejecutada entre los años 2019 y 2020, según convenio firmado por el Departamento de Cultura de la Generalitat de Cataluña, el Instituto Catalán del Suelo (Incasòl), el Arzobispado de Barcelona, el Instituto Municipal del Paisaje Urbano y la Calidad de Vida, y la parroquia de Sant Andreu de Palomar, se ha detectado un deterioro precoz de parte del material en alguna zona de la cúpula.
Todas las instituciones implicadas estamos trabajando para resolver esta incidencia y, de manera preventiva, hemos instalado una malla protectora mientras se inician las actuaciones necesarias.
El Arzobispado de Barcelona recopilará todos los informes técnicos y hará seguimiento de esta cuestión. En este sentido, continuará informando por los canales habituales de los próximos pasos a seguir.