«Quien quiera vivir con dignidad y plenitud no tiene otro camino que reconocer al otro y buscar su bien»
Papa Francisco
La labor caritativa es, posiblemente, la más importante de la Iglesia católica. Todas las personas que entregan su tiempo de forma voluntaria o contratada a ayudar a los demás, se convierten en las manos de Dios. Cada una de las acciones que se llevan a cabo son un claro ejemplo del legado que nos dejó el Señor.
No importa la creencia religiosa, ni la procedencia, ni la cultura, ni la condición social de quien está necesitado. Es necesario que veamos el rostro de Jesús en todos nuestros hermanos más vulnerables y necesitados. Que les ayudemos, que les tendamos una mano de apoyo y de calor.
Muchas de las entidades de Iglesia, y Cáritas especialmente, como la mano social de la Iglesia, están haciendo un esfuerzo titánico para soportar los efectos de la pandemia de la Covid-19. Muchas personas y familias están sufriendo intensamente las nefastas consecuencias de la pandemia y es necesario que las ayudemos para que no queden atrás. Durante el 2020, Cáritas atendió al doble de personas que el año anterior en los servicios de primera respuesta, como la acogida y necesidades básicas. Cáritas Diocesana de Barcelona trabaja con las personas en situación de pobreza gracias al compromiso de la comunidad cristiana. Y lo hace a través de la acción social, la sensibilización de la sociedad y la denuncia de las situaciones de injusticia social.
Para más información, visita el web de la Delegación Diocesana de Pastoral Social y Caritativa






