
«El proyecto de Dios: cosa de todos»
La Pentecés es una de las grandes celebraciones del año litúrgico. Cincuenta días después de Pascua, celebramos la venida del Espíritu Santo. Los apóstoles lo recibieron cuando estaban reunidos. Aquel momento no…
Hoy celebramos la III Jornada Mundial de los Pobres, convocada por el papa Francisco. Ponemos la mirada en el sufrimiento de todos los pobres, en todos aquellos que malviven dentro de nuestra sociedad; personas en situación de exclusión social. Lamentablemente, el ritmo y la prisa con que vivimos, y las distracciones, nos impiden reparar en […]
Hoy celebramos la III Jornada Mundial de los Pobres, convocada por el papa Francisco. Ponemos la mirada en el sufrimiento de todos los pobres, en todos aquellos que malviven dentro de nuestra sociedad; personas en situación de exclusión social. Lamentablemente, el ritmo y la prisa con que vivimos, y las distracciones, nos impiden reparar en ello.
En este sentido, la Fundación Foessa, promovida por Cáritas en los años 60, pone la lupa en las situaciones de vulnerabilidad que sufren las personas de nuestra sociedad. Analiza muchos matices que pasan desapercibidos y que permiten conocer con profundidad la pobreza y la exclusión. Foessa nos advierte que una de cada cuatro personas se encuentra en situación de exclusión social en Catalunya.
Estamos hablando de un millón y medio de personas en situación de vulnerabilidad y cerca de setecientas mil en situación de vulnerabilidad extrema. Estas personas, las tenemos muy cerca; no solo nos las encontramos en la parroquia o por la calle, sino que también pueden ser vecinos de nuestra escalera. Son personas que sufren dificultades que les impiden desarrollar su vida con normalidad. Las circunstancias pueden ser muy diversas, por ejemplo, tener un trabajo precario de pocas horas, que hace difícil llegar a fin de mes, o convivir con una persona en situación de dependencia sin tener las ayudas necesarias para salir adelante.
Ante este sufrimiento, nos preguntamos qué podemos hacer. Esta semana os invito a plantearos esta cuestión en la oración, en el diálogo personal con el Señor. Y, además, os propongo actuar; llevar a la práctica lo que hemos reflexionado y orado, con acciones concretas que alivien, directa o indirectamente, el sufrimiento de muchas personas. Así, entre otras iniciativas posibles, me atrevo a sugerir:
Vale la pena recordar las palabras de San Gregorio Magno: «Cuando damos a los pobres las cosas indispensables no les hacemos liberalidades personales, sino que les devolvemos lo que es suyo. Más que realizar un acto de caridad, lo que hacemos es cumplir un deber de justicia» (Regla pastoral, 3,21,45).
Queridos hermanos y hermanas, ojalá esta Jornada Mundial nos sirva para poner a los más necesitados en el centro de nuestras vidas y caminar con ellos.
† Card. Juan José Omella
Arzobispo de Barcelona
Escucha la carta dominical en la voz del cardenal arzobispo de Barcelona.