Xavier Nus: «Los esplais y las actividades de ocio igualan oportunidades entre los niños»

Testimonio sobre el Movimiento de Centros de Esplais Catalanes de la Fundación Pere Tarrés que acompaña la realidad de más de 200 centros de esplais en las diócesis catalanas

En pleno tiempo de verano, el Plan Pastoral diocesano entra en las actividades de ocio de niños y jóvenes de la Fundación Pere Tarrés. Concretamente, en el Movimiento de Centros de Esplais Catalans (MCECC) a través del testimonio de su responsable, Xavier Nus. El MCECC acompaña la realidad de más de 200 centros de Esplais en las diócesis catalanas. Tal como explica Nus, «su servicio es acompañar la tarea que hacen los educadores con niños y jóvenes. A mí me gusta decir que se lo intentamos hacer más fácil para que se dediquen a la tarea educativa con los niños que es lo importante», explica.

Igualar oportunidades con el ocio

A través de los centros recreativos y actividades de ocio se ofrece una posibilidad de ocio a todos los niños. «Son espacios de socialización donde los niños y niñas aprenden a resolver pequeños conflictos, a estar con los demás y ganar autonomía. Al final son actividades que nos sirven para igualar también oportunidades entre ellos», añade.

Precisamente, este es uno de los objetivos en las líneas de trabajo de la fundación Pere Tarrés. Es decir, velar por que los niños de familias más vulnerables puedan tener las mismas posibilidades que los demás niños. De hecho, tal y como explica el responsable del MCEC, uno de los proyectos que hay es el de las becas: Ningún niño sin colonias. «Permite que muchos niño que por recursos no podrían asistir, puedan venir a estas actividades». También destacan el proyecto Llavor o bien el Sempre acull, todos ellos centrados en equiparar las posibilidades de ocio y aprendizaje de los niños en situación más vulnerables.

«Ser la sal en la tierra y la luz en el mundo»

Xavier Nus se inició en esta realidad de los centros recreativos de pequeño como niño y luego como monitor. «Me gusta continuar vinculado, con el propósito de ser la sal en la tierra y la luz en el mundo. Al final, tenemos que ser esta iglesia en salida que acogemos los demás y nos hacemos presentes en esta sociedad».

Un gran peso en todo este proyecto, tal como destaca Nus, son los hombres y mujeres que están en los centros de esplai haciendo de monitores de forma gratuita con esta vocación de servicio con niños y jóvenes. «Los acompañan, los enseñan y generan espacios para que puedan vivir como niños y crecer como personas. Ellos se convierten en referentes y los ayudan a coger esta autonomía y superar los pequeños retos del día a día».

Crear una familia en nuestra comunidad

En este sentido, Nus pide a la Iglesia «que como parroquias seamos capaces de generar con nuestra comunidad una auténtica familia una casa de acogida para los monitores y monitoras y también para todos los niños y jóvenes que participan», expone . El responsable del MCEC considera que espacios como estos ayudan a concienciar que no todos los niños tienen las mismas posibilidades. Destaca especialmente el contexto actual de pandemia, donde según datos de la Fundación Pere Tarrés el porcentaje de niños y jóvenes que por primera vez ha tenido que pedir una beca ha aumentado un 30%.

«Esta crisis provocada por la Covid ha generado más vulnerabilidad en los niños y ha puesto más niños en este umbral de la pobreza. Como sociedad debemos preocuparnos para llegar a estos niños y jóvenes », añade.

 

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