A lo largo de este jueves la escuela cristiana se da cita en el Palacio Ferial y de Congresos de Tarragona, donde tiene lugar el Quórum26. Bajo el lema «Somos constelación educativa», el congreso de la Fundación Escuela Cristiana de Cataluña reúne a cerca de 800 participantes entre titularidades, equipos directivos, docentes y profesionales del ámbito educativo.
La apertura institucional corre a cargo del cardenal Joan Josep Omella, arzobispo de Barcelona, y de la consejera de Educación y Formación Profesional de la Generalitat de Cataluña, Esther Niubó. El cierre de la jornada lo harán el secretario de Mejora Educativa del Departamento de Educación y Formación Profesional, Ignasi Giménez, y el arzobispo de Tarragona, Joan Planellas.
Catalunya Cristiana ha entrevistado a Meritxell Ruiz, secretaria general de la Fundación Escuela Cristiana de Cataluña.
El lema del congreso es «Somos constelación educativa». ¿Cuáles son los principales elementos, o estrellas, que configuran esta constelación?
Un aprendizaje que hemos hecho estos años durante el proceso de reflexión que hemos ido siguiendo es que cuando trabajamos, pensamos y decidimos juntos lo hacemos mejor. Tomamos prestado el lema del Jubileo de la Educación, «Somos constelación educativa», con la imagen de que en Cataluña hay 384 escuelas cristianas que brillan por sí mismas pero que todas juntas tienen sentido. Por eso cogimos este lema y esta voluntad de pensarnos como Escuela Cristiana conjuntamente y de proyectarnos hacia el futuro.
Cerca de 800 participantes. ¿Es también un mensaje a la sociedad para poner en valor la fuerza de la escuela cristiana?
Evidentemente, el congreso no lo hemos hecho para poner en valor lo que somos, pero es verdad que reunir a 800 personas de nuestros equipos directivos, titularidades, docentes, direcciones, etc., pues nos hace muy felices, y pone de relieve que la escuela cristiana en nuestro país tiene un peso importante. De hecho, uno de cada cuatro alumnos va a nuestras escuelas. Dicho esto, el mensaje más importante que queremos dar es que estamos construyendo el futuro educativo conjuntamente, y que tenemos cosas que decir, cosas que aportar, y que es nuestra responsabilidad hacerlo como Escuela Cristiana.
¿Cuáles son los ejes de este congreso que también tienen que ver con estos retos de futuro?
Hemos trabajado conjuntamente estos tres años con grupos de expertos en dos ámbitos: en el ámbito de identidad y misión y en el ámbito de pedagogía. Con una visión, y es que nuestra identidad define nuestra pedagogía; es decir, no somos dos ámbitos que caminan uno al lado del otro, uno por un lado y el otro por otro, sino que, justamente, nuestra mirada sobre la persona y sobre el mundo es lo que explica nuestra pedagogía de la proximidad, del acompañamiento, de la importancia de cada persona. Y dentro de estos dos ámbitos hemos querido aterrizar la realidad del día a día de nuestras escuelas y hacer propuestas que han hecho un grupo de expertos en el ámbito de identidad en lo que se refiere a la identidad curricular y el cuidado de la persona, y en el ámbito pedagógico, en la mejora de la lectura, en la mejora del aprendizaje de las matemáticas, en los indicadores de escuela, aquellas herramientas que nos tienen que ayudar a tomar decisiones, y también con la competencia digital y específicamente con la IA. Y cada uno de estos seis grupos lo que hará es llevar propuestas o protocolos o actuaciones que podamos desarrollar en el día a día de la escuela.
¿Y a partir de aquí cada centro hace suyo todo este proyecto a corto y largo plazo?
Sí, hace tres años, en el último congreso que hicimos, presentamos el marco estratégico que habíamos definido entre todos. Y ahora lo que hacemos es empezar a implementar este marco estratégico. De hecho, el inicio ya está hecho porque hemos hecho planes piloto ya con diferentes escuelas. Por ejemplo, los hemos hecho con los temas de la identidad curricular, de la inteligencia artificial y de las matemáticas. Y ahora lo que queremos es dar estas herramientas para que cada escuela pueda avanzar y el reto nuestro desde la Fundación será darles apoyo y acompañamiento.
¿Cómo definiría lo que debe ser la escuela cristiana del futuro?
Si tuviera que elegir una palabra sería esperanza, que es lo que nos ha pedido el papa León en el sentido de dibujar nuevos mapas de esperanza. Ante este mundo tan fragmentado, tan convulso, a veces tan deshumanizado, la escuela cristiana debe dar un relato de sentido. Tomando una imagen muy bonita del papa León de la encíclica Magnifica humanitas, podemos decir que cada niño o cada alumno o cada persona es un rostro, una historia y una vocación. Por lo tanto, esta es nuestra misión hoy.
¿Cuáles querría que fueran los frutos de este congreso?
Nos gustaría que los frutos del congreso fueran la unidad desde la diversidad y el convencimiento de que la escuela cristiana tiene un papel importante y mucho que aportar en la necesidad o los retos educativos de nuestro país.
Fuente: Catalunya Cristiana