Las diferentes religiones se han reunido para celebrar la Semana Mundial de la Armonía Interconfesional, impulsada desde hace seis años por el Grup de Treball Estable de les Religions (GTER). Como cada año, el Parlament de Catalunya ha acogido la jornada, este año con el título «Religiones comprometidas en la construcción de paz».
El presidente del Parlament, Roger Torrent inauguró el acto acompañado del director de Afers Religiosos de la Generalitat de Catalunya, Enric Vendrell, y de la comissionada d’Immigració, Interculturalitat i Diversitat de l’Ajuntament de Barcelona, Lola López.
También, intervino el presidente del GTER, Mohammed Halhoul, el cual remarcó como este acto reafirma la capacidad de las religiones de «continuar trabajando por el bien común y por la construcción de la paz». Este presentó las dos ponencias sobre la entidad europea Religious for Peace Europe y, en segundo lugar, sobre la Declaración de Montserrat: religiones y construcción de paz (2014).
R. Torrent: «No podemos renunciar al diálogo»
En su intervención, el presidente del Parlament habló en defensa del diálogo interreligioso desde el respeto y la aceptación de los derechos y las libertades fundamentales. Según argumentó, el diálogo entre creencias es «fundamental para combatir la ignorancia, que alimenta el miedo y permite atizar el odio». Remarcó que «nunca podremos renunciar a los esfuerzos del diálogo, porque el diálogo se deriva la paz» y que el Parlamento es el «lugar idóneo para hablar de paz».
Torrent pidió que se garanticen y se defiendan «la libertad de creencias, de convicciones religiosas o filosóficas, de pensamiento, de expresión y de culto de todos los ciudadanos». Asimismo, animó al GTER a «seguir trabajando muchos años más para que el trabajo que desarrolla es imprescindible y su vocación irrenunciable para Cataluña».

Unidos por la paz
«Mantuvimos unidos. Fuimos capaces de mirar adelante, porque no queremos que nos condicione la actuación de unos criminales «. Con estas palabras, Enric Vendrell recordaba los atentados del pasado agosto. Un trágico episodio, en el que todas las comunidades religiosas salieron para lanzar un mensaje de paz. «La voz de las comunidades era imprescindible para evitar una fractura social», añadió. Este apeló al papel cohesionador que deben tener todas las religiones, ya que «si algo comparten, es la plenitud del ser humano en un entorno de respeto y entendimiento».
L. López: «Barcelona plural y abierta»
En esta línea, Lola López subrayó la necesidad de mirar los puntos en común entre las religiones en lugar de las diferencias. «No se trata de convencer, sino de compartir aquellos aspectos promotores de un mundo de paz». Una actuación necesaria, según la comisionada, por una Barcelona que debe ser una ciudad «democrática, plural y abierta», dijo.
Religious for peace Europe
Antoni Matabosch, delegado por la Conferencia Episcopal Tarraconense al GTER, leyó la ponencia «Religious for Peace en Europa», experiencias concretas en la construcción de paz «, de Yolande Iliana, presidenta de Religious for Peace Europe, que no pudo asistir a el acto.
Lliano, en su discurso, destacaba el papel de las religiones para combatir las «limitaciones» de la modernidad de hoy que «debe garantizar la libertad de cada uno». Aseguraba que las religiones «motivan a construir una sociedad más humana», poniendo en común los «elementos clave para la paz»: la misericordia, el perdón, la hizo fe y el querer el bien común.
Declaración de Montserrat
A continuación, Manuel Manonelles, profesor asociado de relaciones internacionales de la Universidad Ramon Llull, pronunció la conferencia «Diez años de la Declaración de Montserrat: religiones y construcción de paz«. Este puso en contexto la Declaración que tuvo lugar en 2008 en Montserrat.
En la sesión, que se celebró en el auditorio, estaban presentes, entre otros diputados, el secretario tercero, Juan García, y representantes de religiones participantes en el encuentro.
La Semana Mundial de la Armonía Interconfesional fue instituida por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 2010 y tiene por objetivo fomentar el diálogo interreligioso y el entendimiento entre confesiones.