
Comunicado de la reunión n. 264 de la CET
Los días 8 y 9 de octubre de 2026 ha tenido lugar la reunión n. 264 de la Conferencia Episcopal Tarraconense (CET) en Barcelona. 1.- El viernes por la mañana todos los…
Se inaugura un curso que estará marcado por la preparación del XIII Consejo, que se celebrará del 18 al 20 de junio del 2027
Polarización, desigualdad y exclusión que se combaten con comunión, servicio y fraternidad. Este es el mensaje principal que se llevan los participantes en la 73.ª Jornada General de la Acción Católica Obrera (ACO), que hoy, festividad del Pilar, el movimiento de Pastoral Obrera ha celebrado en los Salesianos Rocafort de Barcelona. «Personas constructoras de comunión, servidoras del Reino», procedente de la encíclica Magnifica humanitas, del papa León XIV, ha sido el lema de la Jornada y el objeto de la ponencia de Fernando Vidal.
La Jornada ha servido para inaugurar un curso que estará marcado por la preparación del XIII Consejo, que se celebrará del 18 al 20 de junio del próximo año. Han sido varios los obispos y representantes que han enviado saludos escritos. También han estado presentes el representante de CCOO de Cataluña Marc Andreu, militantes de la HOAC y de la JOC, el nuevo director de la Pastoral Obrera de Cataluña, Grego Belmonte Ferrer, o el copresidente del Movimiento de Trabajadores Cristianos de Europa, Berchmans Garrido, entre otros.
Los primeros momentos, después de la oración, se han dedicado a desgranar la preparación del XIII Consejo de la ACO, con tres ámbitos en los que los grupos de Revisión de Vida centrarán su reflexión: social, eclesial y movimiento. En cuanto al primero, el movimiento se propone trabajar el eje del diálogo y la Iglesia en salida, por un lado, y el eje de la paz y la cohesión popular, por otro. «Tenemos que salir de nuestros grupos y llevar nuestra propuesta a los lugares de trabajo, al barrio», ha explicado Manuel Díaz, militante de la diócesis de Lleida. En este sentido, se propone crear espacios de escucha activa entre trabajadores de diferentes orígenes, que las comunidades cristianas se conviertan en espacios de fraternidad y acompañar a los jóvenes, las mujeres y las personas migrantes, que constituyen las periferias del trabajo. Otro de los acentos es el de la «paz desarmada y desarmante, humilde y perseverante», propuesta por el papa León XIV, y la deconstrucción de los discursos de odio.
En cuanto al ámbito eclesial, se quiere incidir en diferentes aspectos: la comunión y el propósito de crear comunidad, la dignidad de la mujer y la preferencia por los vulnerables, especialmente en aquellas parroquias arraigadas en el mundo obrero. «Tenemos que salir al encuentro del otro, sin complejos. Y animar a la renovación de las parroquias, al empoderamiento de los laicos y trabajar por el reconocimiento y la igualdad de la mujer en la Iglesia», ha argumentado Josep Fernández, también militante de la diócesis de Lleida. En cuanto al ámbito interno del movimiento, se ha propuesto revisar el conjunto de la actividad para intentar adaptarla a los nuevos signos de los tiempos: desde la organización de los grupos, zonas y diócesis hasta los encuentros del movimiento, pasando por la coordinación y la sostenibilidad del mismo.
La ponencia de Fernando Vidal, doctor en Sociología y profesor de la Universidad Pontificia Comillas, titulada «El impoder de las mariposas: abandonos y esperanzas del siglo XXI», ha marcado el tono de la Jornada al dedicar su exposición a «recuperar la experiencia de la mirada histórica, de la gran caravana de la humanidad peregrinando hacia la bondad». El sociólogo ha invitado a ampliar el foco, ya que «cuando pensamos en la Iglesia como un club, un Estado, una religión o meramente como un hecho organizativo, perdemos la originalidad: la Iglesia es la humanidad caminando con y en Cristo, transformándose en esperanza y apostando por el amor».
Vidal ha utilizado la imagen del descendimiento de Cristo y la ha actualizado sosteniendo que «esto sigue sucediendo. Como José de Arimatea, tomamos el cuerpo de Cristo y lo pasamos de uno a otro. La historia de la humanidad es esta historia de esperanza, incluso de atravesar lo imposible, la muerte: todo lo amado se salva, porque pertenece al propio Dios». Vidal ha enlazado esta reflexión con una charla reciente que el prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, el cardenal Víctor Manuel Tucho Fernández, ofreció en la Universidad Pontificia Comillas, donde «recordaba esta gran caravana de la historia que formamos todos los seres humanos, destacando algunas luchas de la humanidad por los derechos civiles, el abolicionismo, el apartheid… y que también aparecen en Magnifica humanitas. Esta mirada histórica es la mirada bíblica».
Para sentir y contemplar esta historia, Vidal ha realizado un recorrido hacia atrás y hacia delante a partir de hitos de la humanidad, algunos conocidos y otros sepultados por la historia, que muestran «personas que creían que el bien es más profundo que el mal, que la verdad llega más lejos que la mentira y que la belleza es más alta que el horror». El ponente no ha obviado que «vivimos uno de los tiempos más oscuros desde la Segunda Guerra Mundial», con cuatro grandes polarizaciones: la económica, la social, la cultural y la política. En particular, en Europa, la experiencia de abandono ha llevado a «abrazar una antropología supremacista con una fuerte pulsión de muerte y autolesiva». Cuando existe una realidad innegable: «Somos seres humanos desnudados para amar, en comunión, en libertad, seres humanos heridos, pero también perfectibles. El bien, el amor y la belleza no los conseguimos por la fuerza, sino por el impoder, que es aquello que solo se puede conseguir por amor, con paz, con alegría…».
Finalmente, Vidal ha observado que, en este contexto, «no solo hace falta gente comprometida, tendremos que ser mucho mejores de lo que esperábamos, quizás tengamos que llamarnos a la revolución de los lirios». Y ha apuntado diversos elementos para empezar a construir: fortalecer los vínculos laborales y profesionales, fortalecer la familia, los vínculos entre iguales y los vínculos comunes, las relaciones vecinales, entre otros.
La Eucaristía, presidida por el obispo auxiliar de Barcelona y responsable de la Pastoral Obrera de la archidiócesis, Mons. David Abadías, se ha celebrado en el santuario de María Auxiliadora y San José del colegio Salesianos Rocafort. Al inicio se ha contado con el testimonio de una militante colombiana, Lina, que ha explicado su experiencia migratoria. En la homilía, el obispo David ha aprovechado la festividad del Pilar para destacar la «mirada maternal de María, sobre ella se construye la comunidad. Y, como dice vuestro lema, construyendo la comunidad, servimos al Evangelio». «Nuestro mundo parece que se polariza y se tensiona, hay una mirada de sospecha y de rechazo hacia el otro. Aquí estamos para ofrecer una alternativa, la mirada de la comunión. Una comunión que empieza por uno mismo: cuando el Evangelio toca el corazón, lo haces todo por los demás», ha sostenido.
En el manifiesto «Compromiso y acción al servicio de la justicia, la paz y la dignidad», que se ha leído después de la Eucaristía, los miembros del movimiento quieren «ser personas constructoras de comunión, capaces de crear espacios de encuentro, diálogo y solidaridad entre las personas, los pueblos y las culturas. Queremos ser también servidoras del Reino, poniendo nuestra vida, nuestro compromiso y nuestra acción al servicio de la justicia, la paz y la dignidad de todos los hijos e hijas de Dios».
Por la tarde, después de la comida de fraternidad, se ha despedido a los responsables que han finalizado su servicio. En particular, al consiliario general Pepe Rodado León, que ha desempeñado este servicio durante los últimos cuatro años y ha cedido el relevo a Joan Ramon Marín i Torné. Finalmente, se ha informado sobre la acción profética en materia de vivienda que próximamente llevará a cabo el movimiento.
En la convocatoria han participado unos 200 militantes, amigos y simpatizantes y se ha distribuido el documento formativo «La bondad», de Francesc Torralba. El acto se ha podido seguir en las redes sociales con la etiqueta #JGACO2026.