Fotos: A. Codinach
El cardenal Juan José Omella, arzobispo de Barcelona, ha presidido este sábado en la basílica de la Sagrada Familia la celebración y eucaristía con motivo de los 25 años del Servicio de catecumenado, que acompaña a quienes desean ser cristianos. La homilía ha sido predicada por el obispo de Solsona, Mons. Francesc Conesa, quien ha señalado que hacen falta «catequistas de cuerpo entero».
Delante de 900 asistentes, el obispo de Solsona ha indicado que la celebración de este sábado «nos anima a continuar con el proceso de iniciación a la vida cristiana, ayudando a las personas a relacionarse con el Señor Jesús y vivir la vida nueva que Él nos trae». Por eso, Mons. Conesa ha comentado que «hará falta, en primer lugar, que algunos miembros del pueblo de Dios sientan la llamada a iniciar a otros en la fe como catequistas». «Necesitamos catequistas de cuerpo entero, que —como nos dijo el Papa en el Jubileo— pronuncien la palabra con su propia vida y pongan en el corazón de los hombres la palabra de vida, para que produzca frutos de vida buena (cf. Misa, 28-9-2025)».
El obispo de Solsona también ha afirmado que será necesario «experimentar con nuevas herramientas y lenguajes, implicando a las familias en el proceso y tratando de superar un enfoque escolástico de la catequesis», recordando las palabras de hace unos días del papa León XIV (Asamblea de Roma, 19-9-2025). «No debemos tener miedo ni cansarnos de renovar los lenguajes y los métodos de la catequesis, con el fin de llegar al corazón de nuestros contemporáneos y transmitirles la palabra de vida», ha aseverado Mons. Conesa.
«Hoy la Iglesia que está en Cataluña se compromete de nuevo a impulsar el catecumenado de adultos»
Durante la homilía, también ha destacado que «están creciendo las peticiones de adultos y niños no bautizados y en edad catequética que piden ser iniciados en la fe». «Hoy la Iglesia que está en Cataluña se compromete de nuevo a impulsar el catecumenado de adultos, cuidando los procesos de iniciación cristiana, hasta la plena incorporación a la comunidad. Contamos con todos vosotros, con vuestra oración y vuestra colaboración», ha concluido.
Mons. Conesa ha destacado que este sábado «nos unimos a su Acción de gracias por el don extraordinario de haber sido incorporados a Cristo y poder vivir como cristianos». También ha dado gracias a Dios por todas las personas que les ayudaron en el proceso: «quienes les introdujeron en la fe, sus catequistas, sus sacerdotes, sus obispos».
El arzobispo de Barcelona, el cardenal Juan José Omella, ha dado gracias a Dios por la obra que ha hecho en los catecúmenos que han participado en la celebración. «La admiración siempre lleva a la Acción de gracias. Dos cosas que hemos perdido en nuestra sociedad», ha señalado.
La mayoría de los obispos catalanes han asistido a la misa
El obispo auxiliar emérito de Valencia, Mons. Javier Salinas; el obispo de Tortosa, Mons. Sergi Gordo; el obispo de Girona, Mons. Octavi Vilà; el obispo de Lleida, Mons. Daniel Palau; el obispo de Vic, Mons. Romà Casanova; y el obispo auxiliar de Barcelona, Mons. Javier Vilanova, han concelebrado la misa. La celebración ha servido como encuentro para los adultos bautizados desde el año 2000 hasta 2025.
Sílvia Muñoz