Fotografías: Agustí Codinach
Este fin de semana, con motivo de la fiesta de la Virgen del Carmen, que se celebra el 16 de julio, varias poblaciones de costa han celebrado la fiesta en honor a la patrona de la gente de mar. Para la Archidiócesis de Barcelona, y más concretamente para el Apostolado del Mar, es una cita fija del calendario festivo, en la que se unen marineros, pescadores y todo tipo de navegantes y familiares de éstos para ofrecerle culto a la Virgen para que les proteja de los peligros del mar.
Procesión y travesía
En este contexto, este sábado 20 de julio se celebró la fiesta en el barrio de la Barceloneta, con la colaboración de la cofradía de pescadores del barrio, que saca la imagen de la Virgen del Carmen y la prepara ante la parroquia de
Sant Miquel del Port para salir en procesión. Entre los fieles, estaba presente también el obispo auxiliar, Mons. Javier Vilanova i Pellisa que se unió con el séquito a lo largo del recorrido, acompañado del párroco de
Sant Miquel del Port, Mn. Antoni Reina, y del responsable del Apostolado del Mar, Mn. Ricardo Rodríguez. El recorrido fue desde el paseo
Joan de Borbó, hasta el muelle de los pescadores, donde las barcas esperaban la llegada de la Virgen para navegar por las aguas del puerto de Barcelona. Este año, de tantos fieles que había no todos pudieron subir a las barcas, pero sí pudieron ver la travesía de la virgen del Carmen por la costa.
Como es tradición, durante la travesía los marineros y pescadores cantaron y hicieron muestras de devoción a la virgen por parte de la gente de Mar. Una muestra de admiración viva por su patrona que les protege y acompaña.
Celebración de la misa
Después, ya a la altura del Moll dels Pescadors, bajaron a la Virgen y la situaron en un altar improvisado, en el que se celebró la misa presidida por el obispo Javier Vilanova, quien destacó la suerte como barceloneses de poder celebrar esta devoción del Carmen. «¡Qué suerte tenerla aquí y celebrar la Virgen del Carmen! No podemos esconder la alegría como hijos e hijas suyos. En nuestros corazones vive ella, la Virgen del Carmen».
El obispo invitó a dejarnos en manos del hijo de María, y haciendo un símil con el entorno del mar y de los navegantes, a dejar que Dios guíe la barca de nuestras vidas. Para no perder nuestro norte, necesitamos llevar al Señor a nuestra barca. «En la barca de tu vida, te animo a que lleves al Señor, y ésta no se puede quedar amarrada en el puerto, sino que como hemos hecho estas tarde, debemos navegar» les exhortaba el obispo Javier.
Planeando la situación de guerras que hay extendida en todo el mundo, se preguntó hacia dónde va la «barca de la humanidad del mundo». «¿Hacia dónde nos dirigimos? ¿Cuál es el horizonte? ¿Cuál es la meta de esta barca? – interpelaba Mons. Vilanova a los marineros – Podemos preguntárnoslo en esta fiesta del Carmen. Todos tenemos un sitio, y vamos hacia la eternidad, pero el timonel de nuestra vida, nuestro patrón, debe ser el Señor. Dios nos guía».
Ofrenda y recuerdo a los difuntos
Al final de la celebración, tuvo lugar el momento de la ofrenda floral a la virgen, en la que se recuerda a los marineros difuntos en alta Mar.