El Saló del Tron del Palacio Episcopal del Arzobispado de Barcelona ha vivido un momento importante, junto con el tribunal que ha actuado en la causa. Se inicia oficialmente el proceso de beatificación de la Sierva de Dios María Benedicta Daiber Heyne. El Padre Vicente Benedito, promotor de justicia del proceso de canonización, el Padre Ramon Domenech, juez delegado, el Cardenal Juan José Omella, Arzobispo de Barcelona, Sr. Alfonso Lopez Gonzalez, vicepostulador del proceso y la Sra. Chiara Rostagno, la notaria actuaria del proceso de beatificación, han sido los ponentes al acto.
Juramento del cargo y firma del proceso de beatificación
El momento culminante ha sido cuando el Sr. Arzobispo y los 4 integrantes del tribunal, junto con el portador del proceso de beatificación y canonización de M. Benedicta Daiber en Roma Mn. Enric Rivas, han jurado el cargo y han firmado el proceso de beatificación que irá directo a la Congregación para las Causas de los Santos. Un acto emotivo que ha finalizado con el sello y el cierre de los documentos y con las palabras de la Sra. Emília García estrecha colaboradora de la Sirvienta de Dios, quien ha explicado su biografía.
María Benedicta Daiber Heyne
Nacida en Alemania el 1904, la sierva de Dios, María Benedicta Daiber, creció en un ambiente luterano que cayó en el ateísmo. Mujer de gran corazón e inteligencia y de una gran cultura, desde pequeña sintió las palabras «no hay Dios» en numerosas ocasiones, no obstante a la edad de 9 años se sintió atraída por la Virgen María hasta llegar en su punto que sentía que no creía en Dios pero que la Virgen María también era su madre. Pasó de un odio a la Iglesia Católica hasta el punto de decidir combatirla, pero después de mucha lucha acabó transformando su odio en amor hacia la Iglesia, por quién ofreció su vida. María Benedicta Daiber escribió su Diario, publicado por el Arzobispado de Barcelona con el título de «La fuerza del amor».