La escalada de violencia y guerra no para de crecer en Líbano, mientras llegan llamadas de auxilio por parte de la comunidad cristiana libanesa. Los cristianos presentes en el país son en torno al 30% de la población y aunque la mayoría se encuentra en el centro del país, hay comunidades repartidas también en el sur y el valle de la Becá, donde se están intensificando los bombardeos.
Sor Maya El Beaino, Hermana de los Sagrados Corazones de Jesús y María, que ha decidido quedarse en Ain Ebel, a escasos cinco kilómetros de la frontera con Israel, cuenta a ACN: “La situación es horrible. Estamos en constante peligro. Aquí todavía hay 9.000 cristianos, distribuidos en tres pueblos. No hay un hospital cerca y solo tenemos tres horas de electricidad al día. No tenemos agua ni conexión a internet para pedir auxilio”.
La fundación pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN) acaba de poner en marcha la campaña extraordinaria «SOS Líbano», para apoyar a las comunidades cristianas afectadas por esta terrible realidad.
En la actualidad, la fundación tiene 200 proyectos en todo el Líbano. Muchos de estos proyectos están orientados a la ayuda de emergencia, especialmente aquellos de diócesis y congregaciones religiosas del sur de Líbano. Se ha renovado el apoyo para comida y productos de higiene de 1.500 familias cristianas muy necesitadas de la diócesis de Tiro y otras 983 familias de la diócesis de Sidón. La emergencia llega incluso a Beirut, la capital, donde ACN está apoyando de manera urgente a 700 familias cristianas. En total esta ayuda de emergencia asciende a 294.000€.
Desde la diócesis de Sidón, su obispo Mons. Maroun Ammar ha asegurado: “muchas personas han abandonado sus hogares en el sur del Líbano y se han refugiado en nuestra diócesis. Tendremos que ayudar a los desplazados y distribuirles paquetes de alimentos”.
Las iglesias como refugios
La coordinadora de proyectos de ACN en Líbano, Marielle Boutros, está en contacto directo con las comunidades cristianas libanesas: “La gente está viviendo ahora en los salones de las iglesias, así que necesitan comida, productos sanitarios, colchones y mantas, y si esto continúa, necesitaremos calefacción para el invierno, aunque, naturalmente, esperamos que no dure tanto”. Se han recibido mensajes de que las solicitudes de proyectos aumentarán en las próximas semanas.
La ayuda a Líbano se ha reforzado en los últimos años, ante la fuerte crisis económica que atraviesa el país, la emergencia del covid, la gran explosión del puerto de Beirut y la escalada de violencia que se ha desatado en el último año. Líbano es un país prioritario para la fundación, el año pasado ha sido el tercer país más ayudado. ACN apoyó a la Iglesia libanesa en 2023 con más de 6,9 millones de euros. En 2024 se espera superar esta cifra.
Llamada a la oración por la paz
ACN también hace un llamamiento urgente a la oración por los habitantes del sur del Líbano, por las víctimas de la guerra, por los refugiados y por el fin de la violencia. “Rogamos al Dios de todo consuelo que escuche nuestras oraciones”, ha dicho Regina Lynch, presidenta ejecutiva de ACN Internacional, “y que permita que su amor y compasión toquen los corazones de los implicados en los combates para inspirarlos a buscar soluciones pacíficas, para que la justicia y la reconciliación puedan reinar en toda Tierra Santa y fuera de ella”.
Fuente: Ayuda a la Iglesia Necesitada