La basílica de Santa Maria de Mataró conmemora este año el 500 aniversario de su dedicación, que tuvo lugar el 28 de octubre de 1526. Con motivo de esta efeméride, el próximo domingo 25 de octubre se celebrará una misa con los fieles para recordar este hito histórico y poner en valor el papel que el templo ha desempeñado a lo largo de los siglos en la vida religiosa y social de la ciudad.
«Tenemos constancia de que en 1526 se celebró un acto de dedicación, una bendición, para que este lugar fuera un lugar santo», explica el rector de la basílica, Mn. Jaime Moya, que vive esta conmemoración «con ilusión, mirando hacia el pasado y especialmente hacia el futuro».
Más de mil años de historia vinculada a Mataró
Aunque este año se celebran cinco siglos de la dedicación, los orígenes de Santa Maria se remontan mucho más atrás. La presencia de un templo cristiano en este lugar está documentada desde el año 1008, lo que motivó la celebración de su milenario en 2008.
A lo largo de los siglos, Santa Maria ha sido testigo de la vida de generaciones de habitantes de Mataró, que han celebrado allí bautizos, comuniones, matrimonios y funerales. «Un edificio con historia, un edificio con carisma, un edificio donde muchas personas han vivido y viven su fe», destaca el rector.
Entre las figuras más relevantes de su historia se encuentra el beato Josep Samsó, rector de la parroquia durante la Guerra Civil, que murió mártir perdonando a sus verdugos. Mn. Jaime Moya lo recuerda como un referente de fe, que dio «un ejemplo de fe increíble» a lo largo de su vida.
La basílica también mantiene un vínculo especial con las patronas de Mataró, santa Juliana y santa Semproniana, cuyas reliquias se conservan en el templo. Cada 27 de julio, su festividad se convierte en uno de los momentos más significativos de la vida religiosa, cultural y social de la ciudad.
Un patrimonio artístico de gran valor
La basílica ha experimentado diversas transformaciones a lo largo de su historia, conservando elementos de distintas épocas, como el campanario, que presenta vestigios románicos.
Entre sus tesoros artísticos destaca especialmente el Conjunto de los Dolores, una de las grandes obras del barroco catalán, con pinturas de Antoni Viladomat. También sobresalen la capilla del Rosario, con su retablo barroco, la capilla del Santísimo Sacramento y la monumentalidad del presbiterio.
Este patrimonio convierte a Santa Maria en uno de los edificios más emblemáticos de la ciudad. De hecho, la basílica forma parte del proyecto «Mataró 5 estrelles», impulsado por el Ayuntamiento para poner en valor algunos de los espacios patrimoniales más destacados del municipio.
Para dar a conocer esta riqueza artística y arquitectónica, la basílica ofrece visitas guiadas, especialmente al Conjunto de los Dolores, un espacio de gran valor patrimonial que requiere unas condiciones de conservación especiales. Las personas interesadas pueden informarse previamente en la parroquia sobre las visitas programadas.
Una celebración con la mirada puesta en el futuro
La conmemoración del quinto centenario llega también en un momento en el que la parroquia trabaja para impulsar la conservación y restauración del templo, con el objetivo de preservar su patrimonio y recuperar todo su esplendor.
Con motivo del aniversario, Mn. Jaime Moya invita a todos a visitar la basílica y participar en la celebración: «El espíritu debe ser el de estar abiertos a la novedad y abiertos a lo que nos quiere ofrecer la basílica». Y añade: «Que Dios, a través de la basílica, quizás nos quiera acercar a la belleza y a la alegría».