El Colegio Maristes Valldemia de Mataró acogió este sábado la XX Jornada de maestros y profesores de Religión de Cataluña y Andorra “Aprender a enseñar”, un encuentro anual dedicado a la formación pedagógica, el intercambio de experiencias educativas y el fortalecimiento de la comunidad docente del área de religión.
Organizada por el Secretariat Interdiocesà d’Ensenyament de la Religió a Catalunya (SIERC) y la Fundació Escola Cristiana de Catalunya (FECC), con la colaboración de los Maristas, la jornada se ha consolidado a lo largo de veinte ediciones como un espacio de referencia para el profesorado de religión del territorio.
Según la subdirectora del Secretariat d’Educació Catòlica del Arzobispado de Barcelona, Loreto Petit, el encuentro es también una oportunidad para reforzar los vínculos entre docentes y compartir la tarea educativa. «Esta jornada anual es una buena oportunidad para volver a encontrarnos todos los docentes y compartir nuestra experiencia y nuestra tarea educativa, tan esencial para la educación de niños y jóvenes», ha destacado.
Formación y nuevas herramientas para el aula
Con el lema “Dibujar nuevos mapas de esperanza”, la jornada ha invitado a los docentes a reflexionar sobre el papel de la educación religiosa en una sociedad plural y cambiante. La ponencia principal corrió a cargo de Antonio Roura, director del Secretariado para la Educación y la Cultura de la Conferencia Episcopal Española, quien subrayó la necesidad de acompañar a los jóvenes en la búsqueda de sentido y de valores en el mundo contemporáneo.
El programa incluyó diversos talleres pedagógicos orientados a ofrecer herramientas concretas para el aula. Entre las propuestas se encontraba el taller “ReliClowNexion”, que utiliza el lenguaje del clown para acercar los relatos bíblicos de una manera vivencial y creativa, o el Taller Bíblico conducido por el escritor Oriol Jara, que invita a redescubrir la Biblia como una palabra viva capaz de iluminar los retos actuales.
Otras sesiones abordaron el uso de recursos digitales en la enseñanza de la religión, la gestión emocional de los conflictos en el aula o el cine como herramienta educativa para trabajar valores como la solidaridad, el perdón o la justicia. También se ofreció un taller sobre la espiritualidad cristiana a través de la obra de Antoni Gaudí, especialmente pensado para la educación primaria.
Compartir experiencias y reforzar la comunidad docente
Para Petit, jornadas como esta son importantes porque permiten a los docentes compartir experiencias y sentirse acompañados en su tarea educativa. «Es especialmente importante que los docentes se sientan acompañados y puedan reflexionar juntos sobre los retos que plantea la educación hoy. Este tipo de espacios refuerzan también el sentido de comunidad entre los profesores y les anima a continuar su tarea con esperanza y responsabilidad», ha afirmado.
El encuentro también incluyó espacios de convivencia entre docentes, una feria de editoriales y entidades educativas y una celebración final que quiso subrayar la dimensión comunitaria y vocacional de la tarea docente.
Educar en la búsqueda de sentido
En relación con el lema de la jornada, Petit ha remarcado que es una invitación a seguir innovando en la manera de acompañar a los jóvenes. «Para los profesores es una llamada a buscar nuevos lenguajes y nuevas maneras de acompañar a los jóvenes con amor y esperanza. Y para los alumnos es una oportunidad para descubrir que la fe ayuda a dar respuesta a las grandes preguntas de la vida».
Con veinte ediciones celebradas, «Aprender a enseñar» reafirma el compromiso con la formación permanente del profesorado y con una educación que integre la dimensión cultural, espiritual y ética de la persona.