Foto: Fundació Escola Cristiana de Catalunya
La Asociación Profesional de Servicios Educativos de Cataluña (APSEC), que agrupa a los titulares de las escuelas cristianas, pide a la Generalitat de Cataluña un incremento de 3.300 docentes en los centros educativos de iniciativa social para equiparar la plantilla de profesorado con la del sector público. Justo este lunes, 35.630 docentes de las escuelas concertadas de toda Cataluña han vuelto al aula para poder preparar el nuevo curso que empieza el próximo lunes en la etapa obligatoria.
Una plantilla estancada desde 1995
La APSEC señala que, casi treinta años después, la plantilla de la escuela concertada en Cataluña sigue siendo la misma que en 1995. Esta falta de recursos dificulta atender las necesidades del siglo XXI, especialmente en el acompañamiento a la diversidad y ante el incremento del alumnado vulnerable.
Un déficit de 3.300 docentes
La cifra de 3.300 profesionales pendientes de incorporarse a la escuela de iniciativa social corresponde a los 1.500 docentes que ha perdido el sector concertado desde el curso 2017-2018, según el informe La escuela inclusiva en Cataluña (2025) de la Sindicatura de Greuges, y a los 1.800 docentes que ya faltaban en la escuela concertada en 2017-2018 según el informe Estimación del coste de la plaza escolar en Cataluña (2020) del mismo organismo.
Una brecha creciente

Fuente: informe de la Sindicatura de Greuges, La escuela inclusiva en Cataluña
De acuerdo con los datos de la Sindicatura, el sistema educativo catalán ha incorporado cerca de 10.000 nuevos docentes desde el curso 2017-2018. Sin embargo, mientras el sector público ha crecido con 11.500 profesionales más (+15,4 %), el sector concertado ha visto reducida su plantilla con 1.500 menos (-4,3 %), a pesar de que su alumnado ha crecido un 6,1 %, por encima del 3,5 % del público.
Fuente: Fundació Escola Cristiana de Catalunya