Fotografías: Catedral de Barcelona
«Cuando uno se encuentra con el Resucitado, todo cambia». Así lo afirmó el cardenal Joan Josep Omella durante la homilía de la misa de Pascua celebrada este domingo en la Catedral de Barcelona, presidida por el arzobispo y concelebrada con el Capítulo de la Catedral.
En su mensaje, el cardenal recordó que, más de veinte siglos después, el anuncio pascual sigue vivo en todo el mundo con las mismas palabras «Aleluya, Cristo ha resucitado, verdaderamente ha resucitado». Aunque los primeros discípulos dudaron en un primer momento, el encuentro con Cristo vivo transformó completamente sus vidas.
El encuentro con Cristo transforma la vida
El cardenal Omella subrayó que esta experiencia sigue hoy muy presente. Lo ejemplificó recordando los bautismos de adultos celebrados durante la Vigilia Pascual en la catedral, «fruto de un encuentro personal con el Resucitado». «Se nota cuando alguien ha encontrado a Cristo», remarcó, diferenciando entre conocer la figura de Jesús y vivir una experiencia real de fe que transforma la vida.
Dónde encontrar hoy a Cristo resucitado
Durante la homilía, el cardenal invitó a vivir la Pascua con profundidad y autenticidad, no de manera superficial. Insistió en que no se trata solo de repetir palabras, sino de dejarse tocar por el amor de Dios.
Señaló diversos ámbitos donde los fieles pueden encontrar hoy a Cristo resucitado: en el silencio y la oración, en la Palabra de Dios, en la Eucaristía, en la comunidad y en los acontecimientos de la vida. También destacó la presencia de Cristo en los más pobres y necesitados.
Llamados a ser testigos y sembradores de paz
La celebración concluyó con una llamada a vivir y transmitir la alegría de la resurrección. El cardenal animó a los fieles a ser testigos de Cristo vivo en su vida cotidiana y a llevar su paz al mundo.
«Seamos sembradores de paz», pidió, destacando que «solo así se pueden transformar las situaciones de violencia, división y sufrimiento que afectan a la sociedad».