La lluvia ha impedido que la imagen de la Virgen de la Merced saliera este domingo en procesión hasta la Catedral de Barcelona, como es tradición. Bajo un manto de nubes negras, fuerte lluvia, relámpagos y truenos, la talla gótica de la Merced se ha quedado sin salir de la basílica de la Virgen de la Merced.
La decisión se ha tomado en el último momento. Aun así, con el templo lleno a rebosar, se ha celebrado una misa en honor a la patrona de la ciudad. La ha presidido el rector de la basílica, P. Fermín Delgado. A la celebración han asistido autoridades, como por ejemplo el tercer teniente de alcaldía de Prevención, Seguridad, Convivencia y Régimen Interior del Ayuntamiento de Barcelona, Albert Batlle. La misa ha contado con la participación de la Hermandad de la Merced y de fieles devotos.
Padre Fermín Delgado: «Hacer feliz a los demás»
Durante la homilía, el rector de la basílica, P. Fermín Delgado, ha señalado que «la vida es breve y hay que aprovecharla para hacer feliz a los demás». «Es la mejor riqueza que además nos llevamos al otro mundo», remarcó. Al mismo tiempo recordó que no se puede adorar a dos «amos, a Dios y al dinero». El P. Fermín Delgado ha apuntado que «el dinero es un amo tan exigente que lo quiere todo y transforma el alma en la relación con Dios, con los demás y con uno mismo».
«La codicia es un hambre insaciable que nos lleva a cometer acciones de las cuales nos avergonzamos», ha remarcado. Asimismo, el rector también apuntó que «el Señor nos juzgará por las riquezas del alma, no por lo que dejamos en este mundo».
Mons. David Abadías: «El corazón busque y adore al único Señor y no caiga en tentaciones»
Las condiciones meteorológicas han impedido que el obispo auxiliar de Barcelona, Mons. David Abadías, presidiera la misa en la basílica y la ha celebrado en la Catedral de Barcelona, tal como estaba previsto. Durante la homilía, Mons. Abadías ha señalado que el Evangelio de este domingo ha ido dirigido a que «el corazón busque y adore al único Señor y no caiga en las tentaciones que pretenden despistarnos y destruirnos». «Cuando abrimos nuestro corazón al Señor y dejamos que nos toque, nuestra vida se ilumina, crece y da fruto», ha afirmado.
«Cuando dejamos que entren por la puerta pequeña o salten la valla los falsos pastores, los mentirosos que vienen con grandes promesas y ningún cumplimiento, el corazón se encoge, nuestra vida se vuelve estéril y dentro de nosotros reina la tristeza. Jesús nos advierte para que no caigamos en esta tentación, aunque esos que vienen a engañarnos se presenten de un modo muy atractivo», ha añadido.
24 de septiembre, misa de la Virgen de la Merced
Este miércoles, 24 de septiembre a las 10:30 h, la basílica de la Virgen de la Merced volverá a vestirse de gala para celebrar la solemnidad de su patrona.
Silvia Muñoz