El Seminario Mayor Interdiocesano (SMI) ha iniciado el nuevo curso con más de 60 seminaristas y 23 incorporaciones. De estos nuevos seminaristas, 22 corresponden a jóvenes que este año comienzan el programa Propedéutico, la fase introductoria de la formación, mientras que el otro se reincorpora directamente a cuarto curso.
Oración y convivencia para iniciar el nuevo curso
Los pasados días 9 y 10 de septiembre, los seminaristas y los formadores compartieron las convivencias de inicio de curso en Pareres, en Sant Martí de Segaioles (Anoia), con la presencia del obispo Romà, delegado del Seminario. El encuentro permitió poner en común las orientaciones y la organización del nuevo curso, así como compartir espacios de oración y convivencia.
Tal como señala el rector del Seminario Mayor Interdiocesano, Mn. Pere Oliva, las convivencias «han servido también para acoger a los nuevos seminaristas que se incorporan este año al Seminario». En este sentido, las describe como «una buena manera de arrancar el curso» y «un encuentro postvocacional que sirve de acogida inicial de los nuevos».
Durante estas jornadas, el obispo Romà predicó también un retiro a los seminaristas, en el marco de este inicio de curso.
23 incorporaciones, 6 de Barcelona
Las 23 incorporaciones al Seminario proceden de diferentes diócesis catalanas: seis de Barcelona, cuatro de Tarragona, cuatro de Sant Feliu de Llobregat, tres de Vic, dos de Girona, dos de Lleida, una de Urgell y una de Tortosa.
En cuanto a los nuevos seminaristas procedentes del Seminario Conciliar de Barcelona, su rector, Mn. Salvador Bacardit, lo valora como «un motivo de alegría y de acción de gracias por la respuesta seria de estas nuevas incorporaciones». Asimismo, asegura que supone «un estímulo para todos los que formamos parte del Seminario para continuar trabajando en la pastoral vocacional».
Por su parte, Mn. Pere Oliva considera que este aumento de seminaristas es «un signo de esperanza y una respuesta evidente a la llamada que hace el Señor a muchos jóvenes: seguirlo, anunciar la Buena Nueva, trabajar por la Iglesia, Pueblo de Dios».
Curso de discernimiento y preparación
Los 22 jóvenes que se incorporan este año inician el curso Propedéutico, que supone esta primera etapa de discernimiento y preparación dentro del camino formativo de los seminaristas. Se trata de un programa de enseñanza previo que permite a los jóvenes prepararse para las etapas posteriores de formación, profundizar en el sentido de la vocación recibida y conocer qué pide la Iglesia.
«Es un buen momento para plantearse qué significa la vocación recibida y valorar aquello que la Iglesia pide, familiarizarse con la vida de oración y con la finalidad pastoral de todo ello», explica Mn. Pere Oliva.
Este curso, los seminaristas del Propedéutico pasarán a residir en la calle Casp, mientras que los seminaristas que se encuentran en las etapas de Filosofía y Teología lo harán en la calle Diputació.
El Seminario Mayor Interdiocesano afronta así el nuevo curso «con ilusión y con la esperanza puesta en el Señor Jesús, que todo lo encamina hacia la vida». Tal como señala Mn. Pere Oliva, están presentes «el agradecimiento, el reto y la responsabilidad».