El Pesebre Viviente de la Torre del Suro, que este año llega a su 31ª edición, es una iniciativa del centro ocupacional Taller Sant Camil, que desde hace más de sesenta años presta servicio a personas con discapacidad intelectual en el barrio del Guinardó de Barcelona. En total, participan más de un centenar de personas, entre usuarios del centro, profesionales y colaboradores de otras entidades.
La representación, galardonada con el Premio Ciudad de Barcelona 2016 y el Premio Antoni Carné 2023, se lleva a cabo mediante la escenificación de cuadros estáticos que el visitante encuentra a lo largo del recorrido del pesebre viviente. Estos cuadros representan temáticas diversas: oficios en extinción, escenas bíblicas o costumbristas. Este año, el pesebre viviente podrá visitarse en una única representación el día 19 de diciembre de 2024, a las 18 horas, con entrada gratuita (acceso por el pasaje Ercilla, de Barcelona).
Fernando Marín, autor del cartel del Pesebre Viviente de la Torre del Suro 2024
En 2024, el autor del cartel es Fernando Marín Blanco, un reconocido director de arte e ilustrador con una larga trayectoria colaborando con el Taller Sant Camil en diversas iniciativas. Su carrera profesional destaca por una gran variedad de proyectos comunicativos: portadas de publicaciones, carteles, anuncios televisivos, cortometrajes de animación y campañas publicitarias para empresas, administraciones públicas y eventos internacionales.
Además, dedica parte de su tiempo a la creación pictórica y a la realización de murales artísticos, exponiendo sus obras tanto a nivel nacional como internacional.
Un pesebre conectado con la comunidad
El Pesebre Viviente de la Torre del Suro quiere ir más allá de una simple representación navideña; por ello, busca constantemente la participación y las sinergias que puede generar. Este pesebre es el fruto del esfuerzo y la ilusión de sus actores, actrices y los profesionales del Taller Sant Camil, así como de las entidades, organizaciones y empresas que aportan recursos al proyecto, haciendo posible que se repita cada Navidad.
Una propuesta cultural con reconocimiento popular e institucional
El Pesebre Viviente de la Torre del Suro tiene una clara vocación ciudadana. Con el tiempo, ha conseguido consolidarse como parte del programa de actividades navideñas de Barcelona. Su arraigo en la ciudad y su reconocimiento, tanto popular como institucional, son evidentes. Entre sus galardones destaca el Premio Ciudad de Barcelona de Cultura Popular 2016, cuyo jurado destacó “el salto cualitativo en la excelente puesta en escena, la difusión y la comunicación del proyecto, valorando especialmente la apertura del proyecto a toda la ciudad, arraigado en el barrio del Guinardó y llevado a cabo mayoritariamente por personas con discapacidad intelectual, como ejemplo de compromiso social mediante la cultura popular”.
En 2023, también recibió el Premio Antoni Carné, otorgado por el Ens de l’Associacionisme Cultural Català, en la categoría Premio Arç Cooperativa a la Actividad del Asociacionismo Cultural Catalán. El jurado de la VI edición de los Premios Antoni Carné reconoció la trayectoria de esta iniciativa que promueve “la inclusión de personas con discapacidad” y fomenta “valores como la igualdad de oportunidades y la solidaridad en la cultura popular”.
Trabajando por la accesibilidad
En esta 31ª edición, se han realizado mejoras en el recorrido dentro del bosque para facilitar el acceso a personas usuarias de sillas de ruedas. Estas acciones, como la instalación de pasarelas, se suman a las realizadas en años anteriores para eliminar barreras arquitectónicas. Estas últimas intervenciones han contado con el apoyo del Departamento de Cultura de la Generalitat de Catalunya.
El papel esencial de los voluntarios
Los voluntarios del Pesebre Viviente de la Torre del Suro son imprescindibles para su buen funcionamiento. La representación es el resultado de numerosos esfuerzos, y uno de los más notables es el de los voluntarios, quienes realizan múltiples tareas: coser, planchar, vestir, colaborar en los preparativos y, finalmente, velar por que el recorrido sea accesible y seguro para todos.