El obispo auxiliar de Barcelona, Mons. Javier Vilanova i Pellisa, visitó el pasado 30 de octubre la Residencia Roca i Pi de Badalona. Lo hizo con alumnos de la escuela parroquial FEP Mare de Déu de la Salut. La visita pastoral se enmarcó en los talleres intergeneracionales que la escuela desarrolla con la residencia. La iniciativa fomenta la convivencia, el aprendizaje mutuo y la solidaridad entre generaciones.
Desde la Fundació Escola Parroquial destacaron que «esta colaboración expresa el compromiso de las escuelas parroquiales con una educación integral, vinculada a los valores cristianos y a la vida de la comunidad». También remarcaron que «a través de los talleres, los niños y las personas mayores comparten experiencias y establecen vínculos que contribuyen a combatir la soledad y a fomentar la fraternidad y el cuidado mutuo».
Escuchar a las personas mayores
Durante la jornada, el obispo pudo conocer de cerca el proyecto y conversar con los niños y los residentes.
Mons. Vilanova destacó la importancia de escuchar a las personas mayores y de aprender de sus vivencias. «Tenéis que escuchar lo que os cuentan porque os va a servir para vuestra vida», dijo a los alumnos. También les preguntó cuáles eran los tesoros más importantes que llevaban en el corazón. En este sentido, se refirió a Jesús como uno de esos grandes tesoros.
El obispo animó a los alumnos a descubrir el valor de la ayuda mutua. Expresó que «el mundo se construye ayudándonos unos a otros». También subrayó que «el otro siempre es un amigo, un hermano».
Asimismo, manifestó su confianza en las nuevas generaciones. Aseguró que «tenemos que confiar en los jóvenes, tenemos futuro con ellos».
Vínculos entre generaciones
Los talleres permiten a los alumnos descubrir el valor de la escucha y de la memoria. También los acercan a las experiencias de vida de las personas mayores. El contacto con los residentes los ayuda a entender el sentido del cuidado y del acompañamiento. Es una propuesta educativa que va más allá de las aulas.
Al mismo tiempo, estas actividades ofrecen a las personas mayores espacios de relación, participación y reconocimiento. Los vínculos afectivos con los niños contribuyen a su bienestar personal y emocional. También ponen en valor todo aquello que pueden compartir y aportar a las nuevas generaciones.