Fotografías: Luis Trujillo
Este lunes el obispo auxiliar de Barcelona, Mons. David Abadías, conferió el Lectorado, el Acolitado y la Admisión a los Órdenes a unos seminaristas de la archidiócesis, en una celebración que tuvo lugar en el Seminario Conciliar de Barcelona.
Los candidatos al acolitazgo fueron Daniel Delgado, Antoni Manzanera y Luís Jaureguizar. Estos dos últimos también recibieron el Lectorado, junto con Armand Kamnang y Peter Kibiru. Además, en un paso más inicial, Arturo Gavilán recibió la admisión a los Órdenes Sagrados, el paso en el que el obispo reconoce y hace oficial su camino hacia el sacramento del orden.
Un paso hacia el sacerdocio
«El reconocimiento del acolitazgo y del lectorado supone un paso especialmente significativo para estos seminaristas, ya que los sitúa en su última etapa antes de ir a las parroquias a realizar la tarea pastoral». Así lo explica el rector del Seminario, Mn. Salvador Bacardit, quien destaca que, aunque tanto el acolitazgo como el lectorado son ministerios laicales, para los seminaristas marca un antes y un después en su proceso formativo y los prepara para recibir el diaconado.
Mn. Bacardit destaca que para el equipo de formadores esta celebración es «una satisfacción y un estímulo» para continuar en el acompañamiento de los futuros pastores de la archidiócesis. Armand Kamnang, uno de los seminaristas que recibió el acolitazgo, explica que para él supone un paso importante al servicio de la Iglesia, especialmente en la celebración de la Eucaristía, que considera el «cima y fuente de la vida de la Iglesia». También reconoce que es un avance en su camino hacia el ministerio sacerdotal, un camino que vive cada día tanto en las celebraciones litúrgicas como en su vida en el seminario, en la parroquia y en la calle. Tal como destaca, fue «un momento de gozo, de acción de gracias y de agradecimiento», especialmente por las personas que lo acompañan en este camino.
Entre los asistentes, había familiares, amigos y docentes que acompañaron a los seminaristas en este paso. Los que fueron nombrados lectores y acólitos recibieron el ministerio por medio del arzobispo con una oración. A continuación, una vez pronunciada la oración, los lectores recibieron las Sagradas Escrituras y los acólitos las patenas que los acompañarán en su ministerio.
El obispo auxiliar, Mons. David Abadías, invitó a los futuros sacerdotes a reflexionar sobre la importancia que tiene su paso por el Seminario. Destacó que, además de la formación que reciben, supone un crecimiento personal en la convivencia con los hermanos y en la dimensión espiritual. El obispo David destacó todo este proceso como un camino necesario para poder ejercer la tarea pastoral en las parroquias.