El Museo Diocesano de Barcelona presenta, con motivo del 120 aniversario del nacimiento de Salvador Dalí, una exposición de producción propia que reivindica la figura de este artista universal en relación con la ciudad de Barcelona.
La exposición recorre, a través de unas 120 instantáneas tomadas, en su mayoría, por fotoperiodistas locales, los espacios vinculados a la figura de Salvador Dalí. Y abarca, cronológicamente, desde su primera exposición en la Ciudad Condal (1922) hasta bien entrada la década de 1970, justo antes de que aparecieran los primeros síntomas de las diversas afecciones que disminuyeron su exposición pública.
Dalí no tiene ninguna calle ni plaza en Barcelona. El público lo asocia con Cadaqués y Figueres, además de París y Nueva York, pero su relación con la Ciudad Condal es íntima, intensa y persistente: su madre, Felipa Domènech, era barcelonesa; su padre y su tío crecieron allí; artísticamente, Barcelona era la capital artística que había que conquistar antes de asaltar París.
Una vez en París, Dalí fue el principal valedor internacional del modernismo barcelonés, muy especialmente de la obra y la figura de Antoni Gaudí. En numerosas iniciativas, conferencias y artículos en revistas como Minotaure, Vogue, Flair o Paris Match, promocionó nuestra ciudad y, muy especialmente, la obra de Gaudí.
La exposición, recreando la planimetría de Barcelona, recorre los espacios barceloneses relacionados con Dalí, como el Ateneo, el hotel Ritz –actual El Palace–, diversos restaurantes, su relación con el flamenco, los toros o el fútbol, su fascinación por Gaudí, las amistades que tuvieron lugar en el entorno barcelonés, e incluso su actividad expositiva en nuestra ciudad.
Aparte de las instantáneas de fotógrafos como Postius, Sáenz Guerrero, Carlos Pérez de Rozas, Brangulí, Sans Condeminas, Català Roca, González Albiach… hay manuscritos y documentos procedentes de varios archivos y colecciones públicos y privados (Biblioteca de Cataluña, Fundación J. V. Foix, herederos de Isidor Beà…), carteles, revistas, libros y dibujos originales de Salvador Dalí y de Federico García Lorca.
Pero la exposición no termina en las paredes del Museo Diocesano de Barcelona. Al final del recorrido hay, a disposición del público, un mapa –gratuito e inédito– con los lugares dalinianos señalados y explicados: ahora es momento de salir a recorrer la ciudad y vivir la experiencia daliniana.
La exposición ha sido comisariada por el historiador del arte Ricard Mas. Su particular diseño estético y gráfico –como los marcos inspirados en la forma de las manzanas del Eixample– ha sido concebido por L’Estudi de la Mirada, dirigido por el artista Jesús Galdón.
La exposición se podrá visitar hasta el domingo 1 de diciembre.