El comedor social de Sant’Egidio celebra su 10º aniversario

El próximo fin de semana se hará una comida especial y una fiesta con los pobres y voluntarios en la Casa de la Solidaridad

Este mes de octubre se cumplen 10 años de la inauguración del comedor por los pobres de la Comunidad de Sant Egidio, ubicado en la calle Regomir. El próximo fin de semana se hará una comida especial y una fiesta con los pobres y voluntarios en la Casa de la Solidaridad (calle Ataülf, 12).

Inicios del proyecto

El comedor para los pobres de la Comunidad de San Egidio nació el 12 de octubre de 2013. Se encuentra cerca de la antigua puerta de la muralla romana, en el corazón del barrio Gótico donde Sant Egidio tiene su sede. Podríamos decir que de la misma manera que se derribaron las murallas de la ciudad, en el comedor, gracias a la fuerza débil de la amistad con todos se derriban cada día los muros de la indiferencia y la marginación. Es un sitio de inclusión y un espacio de acogida y solidaridad, expresión de una familia universal que quiere ser la comunidad. Aquí los pobres son puestos en el centro y son servidos en la mesa.

El día de la inauguración del comedor, Andrea Riccardi, fundador de la Comunidad de Sant’Egidio subrayó la necesidad de construir una ciudad más humana y la necesidad de construir redes de solidaridad: «Estamos convencidos de que la gran enfermedad de una ciudad de éxito es la falta de redes. Hay que reconstruir las redes, las redes de proximidad, de vecindario, de simpatía y de solidaridad. Porque una ciudad es una comunidad de destino.»

Evolución del comedor social

Hace diez años empezaron asiento en la mesa 20 personas. Actualmente se sientan en la mesa 250 personas cada semana y cerca de 25 voluntarios están comprometidos cada semana en el servicio. En estos 10 años, más de 600 voluntarios han puesto su grano de arena.

El comedor se abre dos días a la semana y ha acogido a más de 5.000 personas, de las cuales 2.593 están inscritas y son de 81 nacionalidades diferentes. Se han distribuido más de 120.000 comidas calientes a hombres, mujeres, jóvenes y ancianos, también familias con niños. Gracias a este servicio también se ha ayudado directamente a más de 600 personas para realizar el empadronamiento, acceder a una escuela de idioma, a los servicios sanitarios, o encontrar una casa. Cada invierno se reparten más de 1000 sacos y mantas. Se han realizado más de 40 salidas culturales y de amistad. Gracias a este servicio 36 personas ya no viven en la calle.

El comedor de la Casa de la Solidaridad  permanece abierto durante toda la pandemia. Cumpliendo siempre con las debidas precauciones se distribuyeron más de 15.000 «cenas itinerantes» y elementos para protegerse del contagio (desinfectantes y mascarillas).

 

Fuente: Sant’Egidio

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