La Catedral de Barcelona acogió el sábado 24 de octubre un encuentro de los catecúmenos del Arzobispado de Barcelona con el obispo auxiliar, Mons. David Abadías. Una sesentena de personas procedentes de parroquias de la archidiócesis, la mayoría de entre 30 y 40 años, participaron en esta jornada organizada por el Servicio Diocesano para el Catecumenado.
«Vivir la experiencia personal del encuentro con Dios»
El encuentro comenzó con una misa presidida por el obispo auxiliar y continuó con una catequesis en la capilla del Santísimo. Durante la sesión, Mons. Abadías invitó a los participantes a «descubrir a Jesucristo como un amigo y a profundizar en la fe a través de dos prácticas fundamentales: la lectura de la Palabra de Dios y la participación en la eucaristía dominical».
El obispo también destacó la importancia de vivir este proceso «sin prisas», como una «experiencia personal de encuentro con Dios», y recordó el valor de la comunidad y la fraternidad en la vida cristiana. «Cuanto más de Dios, más serás tú mismo, porque Él es quien mejor te conoce», afirmó durante la catequesis.
La jornada forma parte de la preparación para el Rito de Ingreso en el Catecumenado, previsto durante el tiempo de Adviento. Tal como explica el responsable del Servicio Diocesano para el Catecumenado, Mn. Felip-Juli Rodríguez Piñel, estos encuentros permiten a los catecúmenos compartir su itinerario con el obispo, a quien «le corresponde catequizar y presidir litúrgicamente los ritos del itinerario catecumenal».
Crece el interés de los adultos por iniciarse en la fe
El nuevo curso catecumenal comienza en un contexto de crecimiento del número de personas adultas que se acercan a la Iglesia para iniciar un camino de fe. Este curso, unas 155 personas han iniciado el proceso catecumenal en el Arzobispado de Barcelona, una cifra que todavía puede aumentar hasta el tiempo de Adviento.
Rodríguez Piñel explica que los meses de septiembre y octubre son especialmente «intensos» para el Servicio Diocesano para el Catecumenado. Según señala, durante este periodo atiende «entre cuatro y cinco primeras entrevistas cada día» con personas interesadas en iniciarse en la vida cristiana.
Esta realidad también se refleja en los datos de bautismos de adultos en Barcelona. Según las cifras facilitadas por el Servicio Diocesano para el Catecumenado, los bautismos de mayores de 18 años pasaron de 139 en 2024 a 161 en 2025, lo que representa un incremento del 15,8 %.
Para el responsable del servicio, las motivaciones que llevan a los adultos a emprender este camino son diversas. Entre ellas, destaca la búsqueda de sentido a la vida, el deseo de espiritualidad y «la necesidad de arraigo en una comunidad creyente».
Un crecimiento que se extiende por Europa
El aumento de las solicitudes de bautismo de adultos no es exclusivo de Barcelona. Esta tendencia también se puso de manifiesto en el encuentro europeo sobre el catecumenado celebrado en Viena a principios de octubre, donde se constató el crecimiento de las solicitudes, especialmente entre personas de entre 20 y 40 años.
Entre los principales retos identificados se encuentran la necesidad de formar a catequistas-acompañantes y de favorecer la integración de los nuevos bautizados en las comunidades parroquiales, para que puedan continuar vinculados a la vida de la Iglesia después de recibir los sacramentos de la iniciación cristiana.
Rodríguez Piñel considera que este fenómeno también se percibe en Cataluña y Baleares, y destaca que la Iglesia católica es valorada por muchas personas como un espacio donde encontrar una espiritualidad arraigada en una comunidad de fe.
Jornada de formación para catequistas
Coincidiendo con el encuentro de los catecúmenos, el Seminario Conciliar de Barcelona acogió el sábado por la mañana una jornada de formación para una treintena de catequistas-acompañantes.
La sesión se centró en el acompañamiento de los niños no bautizados que solicitan recibir la primera comunión. En estos casos, a partir de los siete años, el proceso de iniciación cristiana sigue las disposiciones del Ritual de la Iniciación Cristiana de Adultos (RICA).
Esta formación se enmarca en la labor del Servicio Diocesano para el Catecumenado para preparar a las personas que acompañan a los catecúmenos a lo largo de su itinerario de descubrimiento y profundización en la fe.