
Misa por Venezuela
La Archidiócesis de Barcelona invita a toda la comunidad a la sagrada eucaristía en apoyo y solidaridad con el pueblo venezolano. Será el próximo jueves 2 de julio de 2026 a las…
El cardenal Joan Josep Omella presidirá una Eucaristía este domingo en la Catedral de Barcelona por los damnificados de la tragedia

La Unidad Militar de Emergencia desplegada en València para ayudar la población damnificada.
Foto: © Agencia Catalana de Noticias
Ante la tragedia humana que se vive en Valencia y Albacete, el Arzobispado de Barcelona ha convocado una misa para rezar especialmente por las víctimas de los aguaceros y para acompañar el dolor de todas las familias que han perdido a sus seres queridos.
El arzobispo de Barcelona, Card. Joan Josep Omella presidirá la celebración que tendrá lugar este domingo 10 de noviembre, a las 19:15 h, en la Catedral de Barcelona. Tras la oración de Vísperas, se dará paso a la celebración a la que se invita desde el Arzobispado a todos los fieles a sumarse para rezar juntos.
El arzobispo de Barcelona, el cardenal Juan José Omella, ante la tragedia humana que se vive en València y Albacete, hace un llamamiento a todos los ciudadanos a ayudar a todos los afectados en lo posible. El prelado barcelonés anima al pueblo de Dios a la oración para acompañar el dolor de todas las familias que han perdido a sus seres queridos. Asimismo, pide colaborar económicamente con Cáritas Diocesana de Barcelona, que ha abierto una campaña de donativos para ayudar a restablecer la normalidad cuanto antes, en coordinación con las autoridades locales. Los donativos a favor de la campaña de Cáritas por las inundaciones de Valencia y Albacete se pueden hacer por cuatro vías:
1) Por Bizum: 00089
2) Por Internet: https://campanyes.caritas.barcelona/emergencia-dana/
3) Por teléfono: 93 112 70 10
4) Por transferencia bancaria:
Caixabank: ES14 2100 5000 5502 0035 5270
El cardenal Omella, que en nombre del Arzobispado de Barcelona ha hecho llegar su apoyo a los obispos de las diócesis afectadas, afirma que «experiencias como esta nos recuerdan la fragilidad de nuestra condición humana y nos abren a la esperanza de la vida eterna en el cielo.» También insta a todas las autoridades civiles a atender y acompañar los miles de afectados. «Ahora es el momento de ofrecer nuestra ayuda a nuestros hermanos que sufren, que han perdido sus seres queridos, que tienen el corazón encogido por el dolor. Hagamos todo lo posible para acompañarlos, decididos, con el amor que nos ha mostrado siempre Jesucristo como el mejor de los caminos.»