Fotografía: Catedral de Barcelona
Coincidiendo con la Jornada Mundial del Enfermo, este 11 de febrero, la Archidiócesis de Barcelona celebró en la Catedral de Barcelona la fiesta de la Virgen de Lourdes, organizada por la Hospitalidad de la Virgen de Lourdes de Barcelona, Sant Feliu y Terrassa.
La jornada, marcada por la devoción y la fraternidad, comenzó temprano con la celebración de dos misas y el rezo del rosario en el altar de la Virgen de Lourdes, situado en el claustro. Por la tarde, la celebración alcanzó su punto culminante con la misa solemne presidida por el arzobispo de Barcelona, el Card. Joan Josep Omella, seguida de la tradicional procesión de antorchas hasta la capilla de la Virgen de Lourdes, en el claustro de la Catedral.
Nuevo presidente
Este año, era el primero de Jaume Esteve como nuevo presidente de la Hospitalidad de Lourdes. Su nombramiento se hizo oficial el pasado 30 de noviembre, en una Asamblea Extraordinaria con el visto bueno del arzobispo de Barcelona y los obispos de Sant Feliu de Llobregat y Terrassa. Esteve destacó que fue un día muy emotivo y muy participativo, vivido con gran satisfacción. «Para nosotros, que vivimos el mensaje de Lourdes y el ejemplo de Bernadette, celebrar el aniversario de la primera aparición en la Gruta de Lourdes nos llena de gozo y hace vibrar los sentimientos de todos los amigos de la Hospitalidad».
El nuevo presidente fue el encargado de conducir el momento de la imposición de la insignia de la Hospitalidad a un grupo de miembros activos, en reconocimiento a su compromiso con la entidad. Tal como explica Esteve, esta distinción reafirma la dedicación de los voluntarios y su vinculación con la institución. «Es un momento muy especial para todos nosotros. Estos miembros han dedicado mucho tiempo y esfuerzo a la Hospitalidad, y este reconocimiento es más que merecido».
El Ejemplo de Santa Bernardette
En su homilía, el arzobispo de Barcelona, Card. Joan Josep Omella, destacó la importancia de la oración y la confianza en Dios, recordando el ejemplo de Santa Bernadette. Subrayó cómo la Virgen María se apareció a una joven humilde y sencilla, transmitiendo el valor de la fe y la sencillez de corazón. Omella destacó que «la oración no es solo una fórmula repetitiva, sino un diálogo sincero con Dios, un refugio de esperanza para los creyentes, especialmente para los enfermos y aquellos que sufren». A través de la oración, dijo, los fieles pueden encontrar paz y consuelo en medio de las dificultades, tal como lo experimentan los peregrinos que viajan a Lourdes.
Además, el arzobispo subrayó el valor del sufrimiento ofrecido a Dios como «un acto de amor y salvación», tal como lo hizo Bernadette en su vida. Compartió el testimonio de un sacerdote que relataba cómo un hombre enfermo encontraba consuelo en su relación íntima con Jesús, simbolizada en una silla vacía que representaba su presencia.
Agradecimiento a la Hospitalidad
Omella elogió la labor de la Hospitalidad de Lourdes y su compromiso con los enfermos, afirmando que estos, con su testimonio de vida, «se convierten en auténticos evangelizadores».
No lo decís, pero en el fondo del corazón, estáis ofreciendo todo al Señor. Gracias por vuestro testimonio, por vuestra entrega y porque trabajáis más que nadie por la salvación del mundo. Porque predicar es muy fácil. Vivirlo es lo más difícil. Y vosotros no predicáis, lo vivís. Por eso crece esta hospitalidad de Barcelona, Sant Feliu y Terrassa, para que sea un elemento evangelizador y portador de esperanza.
Finalmente, invitó a todos a ser portadores de esperanza y a rezar especialmente por el papa Francisco, recordando que «la ancianidad y la enfermedad también pueden ser un camino de gracia y entrega a Dios».
Programa de la Hospitalidad
Los retos del nuevo presidente pasan por mantener el programa tradicional de la Hospitalidad, que incluye dos peregrinaciones a Lourdes y una peregrinación especial a Montserrat coincidiendo con su milenio. Además, la entidad quiere reforzar su compromiso con los enfermos y las personas con discapacidad, organizando para ellos jornadas de ocio y salidas de fin de semana. «Continuaremos trabajando para dar apoyo a los más necesitados, llevando la esperanza y la alegría del mensaje de Lourdes a todos», afirma Esteve.
El próximo 16 de febrero, la celebración continuará con la fiesta de Santa Bernadette, que incluirá una botifarrada hospitalaria en la delegación de Llavaneres, reforzando así el espíritu de convivencia y servicio que caracteriza a la Hospitalidad de Lourdes.