Con el inicio del nuevo curso escolar, la Fundació Escola Cristiana de Catalunya (FECC) pone en marcha ACTUA FECC, una nueva iniciativa que quiere ayudar a las escuelas a convertir la solidaridad y el compromiso en acción, facilitando la creación y gestión de campañas de captación de fondos.
El servicio permite a los centros disponer de un espacio propio dentro de la plataforma donde explicar una causa o un proyecto, establecer un objetivo de captación e invitar a su comunidad a participar. Las aportaciones se pueden canalizar de manera fácil y segura y la campaña se puede compartir a través de los canales habituales de la escuela.
«ACTUA FECC nace para ayudar a las escuelas a convertir la solidaridad y el compromiso en acción», explica Miquel Gil, jefe de Recursos Humanos de la FECC. «En nuestras escuelas hay una enorme capacidad de movilización: familias, alumnos, docentes, antiguos alumnos, parroquias, entidades, empresas colaboradoras y muchas otras personas que se sienten vinculadas a una comunidad educativa».
Dar más fuerza a lo que ya hacen las escuelas
Tal como explica Gil, las escuelas impulsan a lo largo del curso numerosas iniciativas solidarias, como carreras, chocolatadas, recogidas de fondos, proyectos de cooperación o acciones para dar respuesta a situaciones de vulnerabilidad. Por ello, «ACTUA FECC quiere dar más visibilidad y recorrido a estas iniciativas». «No se trata necesariamente de hacer más cosas, sino de dar más fuerza y más recorrido a lo que ya hacemos», señala.
El servicio contempla dos grandes posibilidades: «Actúa por una causa», para impulsar campañas en favor de una entidad, un proyecto social, una obra misionera o personas en situación de vulnerabilidad, y «Actúa por tu escuela», para hacer realidad proyectos del propio centro, como la renovación de un espacio, la creación de una zona de sombra en el patio, la adquisición de equipamientos o la puesta en marcha de un proyecto educativo.
Movilizar a toda la comunidad
Uno de los objetivos de ACTUA FECC es reforzar el vínculo entre las escuelas y la comunidad que las rodea. Familias, antiguos alumnos, profesionales, entidades, parroquias, congregaciones, empresas y otras personas vinculadas al centro pueden participar en las campañas de diferentes maneras. «No todo el mundo puede colaborar de la misma manera: unos pueden hacer una aportación económica, otros pueden dar a conocer la campaña, una empresa puede colaborar con un proyecto concreto y una familia puede movilizar a su entorno», explica Gil.
En este sentido, la iniciativa quiere reforzar una idea especialmente presente en las comunidades cristianas. El jefe de Recursos Humanos de la FECC expone que «ante una necesidad, todos podemos aportar algo». Y añade que «cuando muchas pequeñas aportaciones se unen en torno a un propósito compartido, pueden generar transformaciones muy importantes».
Una experiencia también educativa
La FECC destaca, finalmente, el valor educativo que pueden tener estas campañas. Implicar a los alumnos en una causa permite conocer otras realidades, reflexionar sobre las necesidades de los demás y experimentar que las propias acciones pueden contribuir a transformar el entorno. «La solidaridad, la caridad, la comunidad o el compromiso no solo se explican: se aprenden practicándolos», subraya Miquel Gil.
Este primer curso, la FECC espera que las escuelas conozcan ACTUA FECC y comiencen a experimentar con esta nueva herramienta. El objetivo, explica Gil, «no es solo conseguir recursos, sino también hacer crecer aún más la cultura de solidaridad, participación y corresponsabilidad en torno a las escuelas».