Tour guiado y santa misa en la Sagrada Familia

El tercer día del Simposio del CCEE ha tratado la participación de experiencias y buenas prácticas en el acompañamiento espiritual a los jóvenes

La tercera sesión del Simposio del Consejo de Conferencias Espiscopales de Europa ha tratado de la Evangelización se ha centrado en la participación de experiencias y de buenas prácticas en el acompañamiento espiritual a los jóvenes para responder libremente a la llamada.

Acompañar para evangelizar

El Card. Rino Fisichella, presidente del Pontificio Consejo para la Nueva Evangelización ha comenzado los trabajos del Simposio con una reflexión titulada Evangelización y buenas prácticas de acompañamiento. En su intervención ha señalado que “acompañar equivale a conducir a la persona en a lo más profundo de su existencia, para descubrir la presencia de una llamada a la verdad, clave para realizar la libertad, que permite ir más allá de nosotros mismos para confiar plenamente en el misterioso plano de Dios que da sentido y significado a la vida”. Las vocaciones no se fundan sobre las cualidades que se poseen, más bien se puede decir lo contrario: la correspondencia a la vocación consiste en dar valor y apoyo a todo lo que ya se es. Ayudar a descubrir el primado de Dios en nuestra vida y la fuerza de su gracia es el instrumento mediante el cual podemos contribuir conscientemente a orientar la propia existencia.

Feria de las buenas prácticas

Tras el descanso ha tenido lugar en uno de los claustros del edificio, para el intercambio de propuestas y sugerencias, una exposición de iniciativas de acompañamiento que se realizan en Europa a cargo de diversos movimientos juveniles, congregaciones religiosas y diócesis. Esta feria de las buenas prácticas se ha organizado con el doble criterio de ser constructivas para el acompañamiento juvenil y que pudieran ser realizadas en otros contextos socio culturales, dentro de Europa.

Seguidamente ha tenido lugar el trabajo en pequeño grupos, con la mirada puesta en el Sínodo sobre los jóvenes que tendrá lugar en octubre de 2018 en Roma. En los grupos de trabajo se han recogido propuestas para el Sínodo entre los participantes. La comida ha buscado continuar con el intercambio de ideas, puesto que las mesas se han organizado según las áreas de interés del Simposio (juventud, catequesis, universidad, vocaciones y enseñanza).

Sagrada Familia: belleza, arte, arquitectura y liturgia

La sesión de la tarde ha tenido lugar en el marco de la basílica de la Sagrada Familia, la gran obra religiosa de la ciudad de Barcelona obra del arquitecto Antonio Gaudí, todavía sin finalizar pero que está abierta al culto desde su dedicación por Benedicto XVI, el 7 de noviembre de 2010. En ella ha tenido lugar una mesa redonda en la que han participado Michel Remery, investigador del área de Liturgia y Arquitectura de la Escuela de Teología Católica de la Universidad de Tilburg, Armand Puig i Tàrrech, rector del Ateneo Universitario Sant Pacià de Barcelona y Etsuro Sotoo, escultor de la obra de Gaudí.

En su intervención, Michel Remery ha hablado del acompañamiento a los jóvenes a través del arte, la belleza la arquitectura y la liturgia. Según ha señalado, “la belleza, el arte y la arquitectura incluso la liturgia hablan un lenguaje poderoso que puede ser comprendido sin mayores explicaciones. Hablan por sí mismas: están ahí para ser experimentados y así ayudar a las personas a avanzar en su camino hacia Dios.

El Dr. Armand Puig, también estudioso de Antoni Gaudí, explicó como el templo recrea el misterio cristiano, a través del simbolismo, que es un juego de «arte, luz la armonía». Un templo que se convierte en una «catequesis teológica y litúrgica». Los presentes escucharon, la experiencia de Etsuro Soto, desde cómo llegó de Japón en Barcelona, ​​con la obsesión de «picar piedra», hasta el entendimiento que escultura tiene vida infinita por lo que transmite a todo el que la contempla.

Tras la parte teórica, cardenales, obispos, hermanas y todos los miembros del simposio disfrutaron de un tour guiado por el templo. Pasando por la fachada del Nacimiento, la Pasión, el interior y también por el Camino de la Liturgia, el claustro que conecta con la Sacristía.

Para terminar, el altar, donde todos culminaron la jornada celebrando la Santa Misa por la Familia, presidida por el arzobispo metropolitano de Génova y presidente del Consejo de Conferencias Espiscopal de Europa, el cardenal Angelo Bagnasco. Durante la homilía insistió en como la familia «es la primera escuela de virtudes humanas y cristianas en la que aprendemos a amar y ser amados».

La información completa y actualizada de este simposio se puede encontrar en la web.

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