Ron y Mavis Pirola: «El matrimonio es un sacramento sexual que encuentra su máxima expresión en la relación sexual»

Una de las parejas invitadas al Sínodo toca temas puntales y hace reflexionar a los obispos sobre la acogida a los divorciados y homosexuales y sobre la espiritualidad de la sexualidad en un matrimonio

El primer día del Sínodo sobre la Familia, entre las intervenciones de las parejas que testimoniaron ante los obispos, destacó la de Ron y Mavis Pirola, un matrimonio australiano con 55 años de casados​​. A través del relato de su experiencia, tocaron puntos claves a tener en cuenta en el Sínodo, como la manera de ver las relaciones sexuales dentro de un matrimonio y, por otra parte, la acogida por parte de la Iglesia los divorciados y los homosexuales. Ambas observaciones expuestas por el testimonio de la pareja han sido tenidas en cuenta por los 191 obispos presentes.

Sexualidad y espiritualidad

Tal como pidió el Papa Francisco al principio de la Asamblea Sinodal, en una breve intervención, la primera condición de este Sínodo es «hablar», «siendo francos» y con total libertad. Así lo hicieron el matrimonio de Ron y Mavis Pirola, que entraron en la temática sobre el sexo conyugal. La pareja, que según afirmó siempre han tenido a «la Iglesia como guía», se quejaron de que a veces muestra un discurso «de otro planeta, con un lenguaje difícil y no muy relevante para sus vidas».

Mientras explicaban el relato de «su viaje juntos» durante 57 años, declararon como «poco a poco percibieron que la única característica que distingue su relación sacramental respecto a cualquier otra buena relación centrada en Cristo es la intimidad sexual, y que el matrimonio es un sacramento sexual que encuentra su máxima expresión en la relación sexual «. Con estas palabras expusieron su opinión los dos, frente a los 191 obispos, añadiendo que desde su punto de vista, hasta que las parejas casadas no lleguen a venerar la unión sexual como parte esencial de su espiritualidad, será extremadamente difícil apreciar la belleza de la encíclica Humanae Vitae «.

Esta observación ha sido uno de los puntos claves que los obispos han tenido en cuenta a la hora de analizar. El portavoz del Vaticano para medios de comunicación en castellano, el Padre Manuel Dorantes, expuso en las valoraciones que «tanto se ha hablado en contra de la sexualidad fuera del matrimonio que la sexualidad matrimonial parece una imperfección permitida». En la línea de lo que comentaba el testigo de Ron y  Mavis Pirola sobre el papel del sexo en un matrimonio, el Padre Dorantes se sumó en el analisis añadiendo que «no tenemos que luchar contra el sexo, sino proponer una auténtica sexualidad, que es el camino de la santificación».

Acogida a los homosexuales y divorciados

El testimonio de los Pirola también expuso su experiencia en relación a la acogida de homosexuales y divorciados, y declaró que hay que reducir la «tendencia a juzgar a los demás», ya que, según expusieron, «supone un obstáculo de cara al evangelización».

Concretamente, explicaron la situación de unos amigos que un año, preparando la cena de Navidad, su hijo homosexual les dijo que quería invitar a su compañero. Estos aceptaron, según explicaron el matrimonio, por el hecho de «creer profundamente en las enseñanzas de la Iglesia» y pensar que «a sus nietos les hubiera gustado ver cómo acogían su hijo y su pareja en la familia». «Su respuesta podría ser resumida en tres palabras: «Es nuestro hijo», añadían en la declaración.

También expusieron la situación de una amiga suya divorciada que «no se sentía plenamente acogida en su parroquia». Ron y  Mavis aseguraban que ella debería ser «un modelo de valentía y compromiso ante las adversidades» para todos los feligreses de la parroquia, ya que de personas así es como se aprende a reconocer que todos llevamos heridas internas a la nuestra vida».

Tanto la primera situación como la segunda, declararon que suponían un «modelo de evangelización», y que en su experiencia, las familias, «las iglesias domésticas», pasan a ser «modelos natural de puertas abiertas para las iglesias de las cuales habla la Evangelii Gaudium«.

El Padre Manuel Dorantes, ante esta petición de «no atacar» y de acogida, por la que muchos participantes del Sínodo también se han pronunciado reflexionó que: «la Iglesia se ha concentrado mucho en el justo rechazo al matrimonio homosexual y esto ha impedido desarrollar una propuesta más rica y atractiva. Él decía que hay que enfocar más en lo positivo que en lo negativo, más en el valor atractivo que en la prohibición, más en la propuesta que en la norma «.

¿Te ha interesado este contenido? Suscríbete a nuestro boletín electrónico. Cada semana, la actualidad de la Iglesia diocesana en tu correo.

Te interesará ...