¡Gloria a las Santas!

Mataró celebra la misa solemne en honor a sus patronas, las santas Juliana y Semproniana, que ha presidido el obispo Taltavull

Un año más, las fiestas de Mataró llegan a su punto álgido con la celebración de la Misa de la Gloria, la tradicional eucaristía en honor de las patronas de la ciudad, Juliana y Semproniana. Se trata del elemento central de la fiesta mataronina, joya musical y patrimonio de la capital del Maresme. Como ocurre tradicionalmente, este 27 de julio a las 10 h, se ha celebrado esta misa mayor en la basílica de Santa María, este año presidida por el obispo Taltavull y concelebrada por el párroco y vicario episcopal, Mn. Segimon Garcia, y Mn. Salvador Bacardit, así como por todos los sacerdotes hijos de Mataró.

Siguiendo esta tradición de mediados del siglo XIX, instaurada por Mosén Manuel Blanch, la celebración ha contado con la parte musical operística basada en las partituras compuestas por este mismo sacerdote.

Vivir con la coherencia del Evangelio

Con una iglesia llena a rebosar, el obispo Taltavull ha querido dar valor a la vida de santa Juliana y santa Semproniana en su homilía. Y ha ligado su martirio al del beato Samsó y al del reciente cura de Normandía que ha sido degollado en medio de la iglesia: «El estilo de los cristianos es así. Un estilo que demuestra una coherencia de vida, una fidelidad probada, un amor sin medida, un perdón ilimitado. Difícil de entender y difícil de aceptar cuando la violencia, toda violencia, verbal y física, nos está constantemente acosando».

Y, entonces, ante estos acontecimientos históricos, ¿cómo pueden los cristianos hacer fiesta? «En estos momentos y teniendo como referente a las Santas y a tantos mártires de siempre y de hoy, en cantidad incontable, la fiesta nos mueve a orar, a proclamar la fuerza de la fe, a decir en voz alta que la paz y el perdón son el auténtico camino para vivir como hermanos en la adversidad de nuestro mundo. Hacemos que el bien siempre triunfe sobre el mal», ha expresado Mons. Sebastià Taltavull como última reflexión de la homilía.

Durante las ofrendas, se ha presentado un cuadro con la representación de las Santas, un grabado realizado por Iago Vilamanyà, pintor mataronés, que ha recibido el obispo Taltavull y ha mostrado a todos los fieles presentes.

La celebración ha finalizado con el canto de los gozos de las santas, que profesa: «Amparad vuestros patricios, Juliana y Semproniana».

Capgrossos y fiesta popular

Terminada la misa, ha salido en procesión la urna de las reliquias de las santas -llevada por los miembros de la Sala Cabanyes, cruz de Sant Jordi 2016-, para recibir el homenaje de la ciudad. En su honor ha tenido lugar el baile ceremonioso del Águila y los capgrossos en medio de la plaza de la basílica, llena a rebosar de todos los mataroneses, y el vuelo de las palomas. Posteriormente, las comparsas han seguido su camino hasta la plaza del Ayuntamiento.

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