El acompañamiento y el acompañante, en el segundo día del Simposio del CCEE

La jornada del miércoles culmina con una vigilia de oración en la parroquia de Santa Anna, organizada por jóvenes de Barcelona

El Simposio sobre jóvenes, organizado por el Consejo de Conferencias Episcopales de Europa (CCEE), la Conferencia Episcopal Española (CEE) y el Arzobispado de Barcelona, ​​ha celebrado la segunda jornada de trabajo. El acompañamiento (en la sesión de la mañana) y el acompañante (en la sesión de la tarde) han sido los temas que han centrado las sesiones.

La experiencia de ser acompañados

El vicepresidente de la CEE, cardenal Antonio Cañizares, presidía a las 9.00 h. las Laudes con las que comenzaba la jornada.

Seguidamente, a las 9.30 h., se celebraba la primera sesión de trabajo con el título: Los jóvenes y el acompañamiento. Han salido a la tribuna de oradores Jona Draçini (Albania), musulmana convertida al cristianismo que ha manifestado: «Estoy segura de que Jesucristo ha abrazado todo corazón humano, de aquellos que vivieron en el pasado, de los que viven hoy y de todos los que vivirán en el futuro«; Mate Szaplonczay (Hungría), seminarista católico griego, ha incidido en «la importancia de escuchar. La gente joven desea ser escuchada y ser preguntada sobre las sevs propias opiniones» por lo que además necesitan buenos ejemplos y apoyo «creando grupos parroquiales y pequeñas comunidades«; Carlota Cumella (Barcelona), de un grupo parroquial; y Simon Janssen (Holanda), de la comunidad de Emmanuel, quien ha valorado como «la amistad me ayudó a comprender que, aunque era el único católico en mi instituto, yo no estaba solo: había muchos amigos con los que yo sabía que estábamos viviendo las mismas cosas«. Estos cuatro jóvenes, desde sus diferentes contextos europeos, han aportado su reflexión sobre el acompañamiento a partir de su propia experiencia de ser acompañados.

Seguidamente tuvo lugar una mesa redonda sobre el acompañamiento a la persona, acompañamiento que se debe prolongar durante toda la vida. La sesión ha sido presidida por Mons. Jean-Claude Hollerich, arzobispo de Luxemburgo. En la introducción ha señalado que «esta es la misión que la Iglesia comparte con Cristo: ayudar a las personas a ser salvadas. Como obispo, como sacerdote o como laico, tengo que trabajar para la salvación de las personas que encontramos y con las personas que Dios hace que nos encontramos«. En el diálogo han participado un responsable de cada uno de los sectores implicados en el Simposio: Agnès PinigienÄ— (Catequesis), Ernesto DIAC (Enseñanza), Simón Marsico (Universidades), Paul Metzlaf (Jóvenes) y Christopher Jamison (Vocaciones).

La sesión matinal se ha cerrado con la celebración de la Eucaristía, en la que se ha pedido de manera especial por las vocaciones. Por ello, ha presidido Mons. Oscar Cantoni, obispo de Como y presidente de la Comisión del CCEE para las Vocaciones. En la celebración se han presentado los testimonios vocacionales de una religiosa y un seminarista.

El acompañante

¿Qué es necesario para un buen acompañamiento? ¿Cómo podemos mantenernos abiertos en el acompañamiento, respetando la libertad humana? A estos interrogantes ha contestado, en la primera sesión de la tarde, Hna. Lola Arrieta, carmelita de la Caridad Vedruna y miembro del Equipo Ruaj. En su intervención ha señalado que «los jóvenes no buscan el acompañamiento pero cuando se sale al encuentro acogen este acompañamiento y se sorprenden: yo no sabía que se podía compartir. Si realmente nos encuentran como testigos tarde o temprano podemos dialogar con ellos (…) Emaús es hoy paradigma de Iglesia en salida «concluyó.

Al final de esta sesión, se han proyectado tres vídeos en los que se recogía la experiencia de unos padres desde Inglaterra; el entrenador de un equipo de fútbol portugués, Fernando Santos; y de un responsable de los Scout en Rumanía.

Se han cerrado las sesiones de trabajo con el trabajo por grupos, distribuidos por idiomas. Un tiempo para compartir experiencias y buscar en común nuevos caminos para afrontar el acompañamiento.

Vigilia de oración

La jornada del miércoles ha culminado con una vigilia de oración en la parroquia de Santa Ana, con los jóvenes de Barcelona que han sido los organizadores de la celebración. Los participantes del Simposio pasaron del Seminario Conciliar en la parroquia Santa Ana, que acogió la esperada vigilia de oración de los obispos, cardenales, monjas pastores, laicos y entre estos los protagonistas del simposio jóvenes. Todos juntos vivieron un momento de pausa y reflexión para pedir para todos los jóvenes de Europa y para encontrar esta conexión necesaria para que los pastores conecten con la iglesia del futuro.

«Yo creo que estamos en un momento que hay mucha presión y está bien que alguien se pare, y diga: hoy rezaremos por vosotros». Explica la Carlota Comella una de las jóvenes participantes en el Simposio. En la misma línea Mons. Michel Remery, el vicesecretario de las conferencias episcopales Europeas y el que introdujo la sesión, resaltó la necesidad de este encuentro para que la oración de grandes y jóvenes conecte con Cristo. «Es un encuentro con Dios y con los jóvenes, a quienes queremos acompañar «, explica Remery.» Es un intercambio, nosotros que acompañamos a los jóvenes no podremos hacerlo si no nos encontramos con Jesús, añadió.

Mons. Joan Enric Vives, obispo de Urgell, asistió a la vela que fue su primer acto como responsable de la Comisión de Seminarios y Universidades de la CEE. Este inició la vigilia con el Santísimo, durante la que jóvenes de la diócesis se dirigieron a Dios que, a través, de su amor acoja a todos aquellos que sufren, a los que no la han encontrado todavía y que los jóvenes conecten con los pastores a través del amor de Dios.

La información completa y actualizada de este simposio se puede encontrar en la web.

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